Felipe y Letizia, primer año de amor

Pilar Vegas REDACCIÓN

SOCIEDAD

Crónica | Aniversario del enlace de los Príncipes de Asturias El embarazo ha conseguido relajar a doña Letizia y don Felipe, que han vivido un primer año de matrimonio presionados por concebir un heredero y por el acoplamiento al protocolo real

21 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Tal día como hoy, hace un año, llovía en Madrid. Toda España lo sabe, porque toda España estaba pendiente del televisor para asistir a la boda del año, la boda del príncipe Felipe, el soltero de oro del país que sólo cinco meses antes había dejado de serlo para sorpresa de casi todos. Una periodista de 32 años, asturiana precisamente, iba a convertirse en la Princesa de Asturias. Una plebeya que no daba precisamente el perfil de los que defienden los cánones de la monarquía más rancia. Hoy se cumple un año de aquella boda que levantó polvareda, críticas y dudas pero también muchas simpatías. Han superado un año de prueba, especialmente Doña Letizia, que ha tenido que pasar de ser el rostro dulce de los Telediarios a ser escrutada por cientos de ojos pendientes de su peso, de su vientre y de todos sus gestos. Mientras la Princesa completaba su curso acelerado de protocolo y viajaba por todo el mundo repartiendo miradas tan sinceras como arrobadas, también perdía peso a ojos vista. Al principio fue la prensa sensacionalista nórdica la que escribió la palabra anorexia. Luego, el rumor llegó a España y mereció un desmentido oficial. Todo va bien. No hay problema. En este año, en el que hubo momentos dulces, pero también amargos, como la muerte de su abuelo José Luis, doña Letizia también ha conseguido la serenidad que le faltaba en los primeros actos, en parte gracias al apoyo de don Felipe. No sólo porque llevara la corbata del mismo tono que el vestido elegido por su esposa, sino sacándole de los apuros del protocolo que en estos momentos ya domina con mucha más soltura. Ya demostró suficiente desparpajo en su visita a Santiago el pasado septiembre, donde la princesa atendió fuera del protocolo las preguntas de la multitud sobre el heredero del heredero: «Seréis los primeros en saberlo». No lo fueron, pero el caso es que hace sólo dos semanas, los Príncipes de Asturias y los reyes se quitaron un peso de encima. Entonces se anunció el embarazo de doña Letizia, que don Juan Carlos celebró con un «ya era hora», símbolo de todo lo que han tenido que aguantar en los últimos 350 días. Dicen quienes estan cerca de doña Letizia que «el embarazo la ha relajado»; que «le ha venido bien psicológicamente, tanto desde el punto de vista de princesa como de mujer». Pero por supuesto, desde el punto de vista de quien se sabe centro de atención. Este fin de semana la pareja ha estado separada. Aunque estaba previsto que doña Letizia acompañara a su marido a Washington para reunirse con sus antiguos compañeros de la Universidad de Georgetown, pero las molestias de su embarazo se lo han impedido. Hoy, sí celebrarán juntos su aniversario, en su Residencia en El Pardo, a unos 150 metros del Palacio de La Zarzuela. Y sólo con los más allegados. Un año de amor y un embarazo tan deseado bien merecen un brindis.