El juez lo considera imprescindible, pese al dictamen en contra de los psicólogos El hombre está acusado de abuso sexual contra cuatro menores, hoy de entre 9 y 13 años.
18 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?yer declararon en la Audiencia de Barcelona tres de las cuatro niñas que supuestamente fueron víctimas de abusos sexuales por parte de su profesor de kárate. Las exposiciones de las victimas, de entre 9 y 13 años, se hicieron delante de su agresor sin la protección de una mampara, porque así lo decidió el juez del caso. El magistrado Pedro Martín, que preside la sala, rechazó la petición de las acusaciones, que reclamaban que las víctimas no tuvieran que volver a declarar ante un juez, como ya lo hicieron hace dos años en el Juzgado de Primera Instancia de Mataró (Barcelona), y que, en caso de tener que comparecer ante la justicia, lo pudieran hacer protegidas por una cortina separadora que impidiera ver a su ex profesor de kárate y supuesto agresor sexual. La declaración de ayer, se hizo de espaldas al procesado, y entre ellas y su ex profesor se ha interpuesto una funcionaria. Una de las cuatro niñas no pudo acudir al juzgado a consecuencia de una crisis nerviosa que sufrió cuando, el martes, sus padres le comunicaron que tenía que volver a testificar ante el juez. «Mi mujer y yo le expusimos que tenía que venir a declarar y entonces se puso de una manera como no la había visto nunca, de tal desconsuelo, y repitiendo que le habíamos jurado que no tenía que volver a declarar, llorando como no la había visto nunca», ha explicado el padre de la pequeña. ?«No paraba de llorar y de tener convulsiones nerviosas. Le hemos tenido que decir que no tendría que declarar más. Para mí era terrible tener que traerla a la fuerza, porque no hubiera venido si no es a rastras», relató ayer el padre de la niña. La pequeña que no ha acudido a declarar era alumna de la escuela pública de L'Olivera (Cabrils) y supuestamente sufrió abusos sexuales por parte de su profesor de kárate, Francesc C.S., durante el curso 2002-2003, cuando tenía entre 8 y 9 años. Supuestamente, esta niña es la que padeció los abusos más graves y reiterados por parte de su ex profesor, según las acusaciones, que piden 10 años de cárcel para el monitor sólo por los actos supuestamente cometidos contra esta niña, y 23 años de prisión en total. Declaración grabada Tanto la fiscalía como la acusación volverán ahora a solicitar al tribunal que admita como prueba documental el vídeo de la declaración de la menor, que se grabó durante la fase de instrucción. Esta petición ya fue rechazada por el presidente de la Sala en un auto de febrero pasado, al entender que las niñas debían testificar de nuevo en la vista oral y en presencia del acusado, sin que mediase ningún tipo de protección que evitase el contacto visual entre ambos. En el caso de que el vídeo sea rechazado y dada la incomparecencia ?de la niña, el acusado podría ser absuelto de este delito, aunque está acusado de los otros tres abusos sexuales. También existe la posibilidad de que se abra un procedimiento penal por desobediencia a los padres de la niña, por haberse negado a traerla al tribunal. Los abusos supuestamente se habrían producido en una habitación del gimnasio al inicio de la actividad extraescolar, aprovechando que el resto de alumnos estaban realizando el calentamiento previo a la clase de kárate, y en unas colonias que Francesc C.S. y su mujer organizaron en Canyelles.