Los protagonistas de la semana

Alba Díaz-Pachín

SOCIEDAD

Las revistas del corazón han adelantado, otra vez, sus ediciones para dar cuenta de los convulsos acontecimientos de los últimos días. Tengo que confesarles que, desde el punto de vista periodístico, ha sido muy mala suerte que tantas noticias que merecían, cada una por separado, su propia portada y su edición especial, hayan sucedido todas juntas. No ha debido ser fácil valorar, desde el punto de vista rosa, qué fue más importante: la boda de Carlos y Camilla , la muerte de Rainiero o el multitudinario entierro del Papa. Este ser o no ser tan propio de Hamlet se refleja en la portada de ¡Hola! , que, a falta de una apuesta clara, incluye las tres noticias, por orden de mayor a menor importancia. La foto principal es el entierro de Juan Pablo II, ya que la revista incluye, junto a las espectaculares fotos de siempre, un documentado trabajo de cardenales papables, Rouco entre ellos . El segundo puesto es para la boda real y el tercero, para la tristeza de Carolina de Mónaco, abatida por la muerte de su padre y la enfermedad de su marido. El resto de las revistas no se lo han pensado tanto y han apostado por el triunfo del amor en portada, aunque Lecturas se plantea la duda existencial en sus páginas interiores e incluye un cuadernillo central con las tres noticias bajo el título de «Días históricos». Para Diez minutos, el cuardernillo central es un monográfico nupcial. Por el módico precio de cinco euros, cualquier desconfiado que no acabe de creerse que Carlos y Camilla se han casado puede adquirir una copia del certificado matrimonial del Príncipe y la princesa de Gales, que lo es porque es la mujer del príncipe por más que ella no quiera usar el título para no escarbar en el pasado. Esclavitudes de la aristocracia. El registro del ayuntamiento de Windsor anima a los ciudadanos a comprar ahora las copias bajo la amenaza de que, una vez que el documento sea archivado, su precio se doblará. Mientras esto sucede, los recién casados descansan en Escocia y se preparan para la ajetreada vida que les espera, porque Isabel II ya ha anunciado que va a reducir sus visitas al extranjero y las dejará en manos de su hijo y su esposa. Esto se interpreta como una paulatina cesión de responsabilidades para que Carlos empiece a coger, por fin, trazas de futuro de rey. Lo primero que les espera será una gira por todo el país que empezará el próximo jueves en Escocia. Ya en otoño, la pareja tendrá su primera salida al extranjero, que será a Estados Unidos por invitación de George W. Bush . Un escueto informe oficial restaba ayer un poco de tensión a la preocupación por el príncipe Ernesto de Hannover , el marido de Carolina de Mónaco. Según los médicos, el enfermo «mejora», pero aún necesita seguir en reanimación en el hospital que lleva el nombre de su suegra, porque aún pueden surgir complicaciones en su proceso de pancreatitis aguda. Con esa información oficial, el Palacio de Mónaco salió al paso de noticias alarmantes que llegaron a indicar que el marido de Carolina estaba en coma y que rescataron la leyenda de la maldición de los Grimaldi. En el Principado, sigue el duelo por Rainiero III, que será enterrado en la intimidad después de las ceremonias que se celebrarán el próximo viernes en presencia de medio centenar altas autoridades extranjeras, cuyos nombres aún no han sido revelados, y de la misa de réquiem que tendrá lugar en la catedral. Habrá un cortejo fúnebre hasta el templo, con espectaculares vistas al Mediterráneo. Según el ministro de Estado, Patrick Leclerq, Alberto II gobernará con un nuevo estilo, porque «pertenece a otra generación, es un hombre más relajado, simple».