El Príncipe Rainiero III de Monaco sigue presentando problemas de corazón, riñones y pulmones, pese a que se le ha sometido a tres diálisis, por lo que aunque su estado se ha estabilizado su pronóstico continúa siendo «extremadamente reservado», según informó ayer el Palacio monegasco en un comunicado. La información facilitada es mucho más sombría que la emitida el lunes, en la que se afirmaba que el príncipe, de 81 años, se encontraba en un estado «preocupante», pero se apuntaba que la diálisis y el tratamiento habían interrumpido el deterioro de dichos órganos. «Tras tres semanas de hospitalización, tras casi ocho días en cuidados intensivos, Rainiero sigue en un estado muy débil», afirma el comunicado de ayer en el que se destaca que pese a que la diálisis ha estabilizado la situación el estado del monarca es crítico.