Pena de muerte para un doble parricida

Tatiana López CORRESPONSAL | NUEVA YORK

SOCIEDAD

Crónica | El inesperado desenlace del juicio Un juez de California condena a la cámara de gas a un hombre que mató a su joven esposa embarazada de ocho meses

17 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El juicio contra Scott Peterson, un estadounidense acusado de asesinar a su joven esposa embarazada, que mantuvo pegados a los televisores a millones de ciudadanos durante varias semanas, tuvo ayer un desenlace inesperado. Peterson fue condenado a pena de muerte por un juez de California, en una sentencia que sorprendió a los expertos, que habían apostado por la cadena perpetua dadas las circunstancias del caso. En el proceso no se presentó ninguna prueba material, y siempre se habló de pruebas circunstanciales. La pesadillas de Peterson, un vendedor de fertilizantes, comenzó a finales del 2002. Su esposa Laci, embarazada de ocho meses, desapareció una tarde tras haber estado en compañía de su marido. Durante semanas los familiares y amigos rastrearon la zona hasta que el cadáver de la mujer salió a flote en la bahía de San Francisco. Todas las sospechas recayeron en Scott Peterson, de 32 años de edad, ya que mantenía una relación paralela con otra mujer que la presencia de su esposa interfería. La sentencia ha marcado un hito en la justicia norteamericana, porque Petterson ha sido condenado por doble asesinato a pesar de que el bebé todavía no había nacido. La defensa había presentado un recurso para que se celebrara otro juicio, a lo que el juez se negó en redondo alegando: «El tribunal está convencido [...] de que el acusado es culpable de asesinato en primer grado».