¿Qué será lo que establece la diferencia entre un traje de novia heterosexual y uno homosexual? Me lo llevo preguntando desde que me enteré de que en Vigo, el sábado, se va a presentar una colección de moda para novios y novias homosexuales. Me temo que tendré que esperar hasta la presentación de los trajes para satisfacer mi curiosidad. Será a las siete y media en Vigoferia, dentro de las actividades previstas en el IX Salón de Jóvenes Diseñadores. La diseñadora que firma esta colección tan enigmática que, según anuncian, es la primera de estas características que se presenta en España, se llama Celsi Lorenzo . De todos modos, habrá más colecciones y menos extravagantes. Así que, no se vayan a retraer ni por una cosa, ni por la otra. Ustedes ya me entienden. Y es que el fenómeno de la moda es absolutamente global. Cada vez son más los países que organizan sus pasarelas, de Brasil a China, de Filipinas a Rusia. Y como ejemplo aquí les presento una imagen entrañable, con la veterana y megacotizada Naomi Campbell deseando suerte a una serie de modelos chinas que asistieron a una charla de la top model en Shangai, supongo que excelentemente remunerada. Claro que estas tímidas aspirantes a modelo todavía no tienen la soltura ni el desparpajo del diseñador de Chanel. Porque las cosas muchas veces adquieren relevancia no por lo que dicen, sino por cómo se dicen. Es el caso de Karl Lagerfeld , que se ha ganado unas líneas en esta página y en otras muchas de periódicos de todo el mundo al considerar que su trabajo para Chanel no es una colaboración entre un asalariado y su jefe sino que él se ve más como «el chapero de Chanel». Se lo ha contado de esta expresiva y malsonante manera a la revista alemana Stern , para matizar después: «Nuestra colaboración se basa en el mutuo respeto». Francamente, si sigue utilizando esa terminología, no sé que les parecerá a sus jefes tanto el concepto que Lagarfeld tiene del respeto ni de su condición de asalariado. Se acabó la tranquilidad para Julia Roberts . La reina de Hollywood ha quedado ingresada en un hospital de Los Ángeles después de que se le acelerasen las contracciones, a pesar de que sólo está en su séptimo mes de embarazo. Aunque parece ser que los médicos pudieron controlar las contracciones de la futura mamá, no le han dado el alta y es muy posible que tenga que quedar ingresada más tiempo del que creía. Concretamente, y según le han recomendado los médicos, hasta el momento del parto. Al fin y al cabo, la Roberts espera un niño y una niña, con lo que su embarazo ya ofrece alguna complicación adicional. Al menos contará con el apoyo de su marido, el cámara Danny Moder , que se ha quedado en el hospital haciéndole compañía. De momento ya se ha deshecho de la mansión de seis habitaciones que le ha reportado medio millón de dólares. Ahora espera conseguir 2,2 millones por las 445 hectáreas que la rodean. Los 700 vecinos de Tangambalanga, el lugar australiano donde se halla el rancho, no se han deprimido por la huida de Gibson, porque esperan que el comprador sea Russell Crowe.