La lencería de la casa blanca


Hay una casa blanca que ya no está en disputa electoral, la de Florentino, que no es que le crezcan los enanos, sino también las mujeres de los enanos. Ahora, la que enseña, es la esposa del defensa del Real Madrid Woodgate. La chica, de muy buen ver, fue ganadora del Gran Hermano británico y ayer apareció en paños menores en una revista inglesa. Qué distinta es Kate Lawler, que así se llama la joya, de las antiguas mujeres de futbolistas del Real Madrid. Cuánto ha cambiado todo. Acuérdense de Carmen Flores, hermana de Lola Flores y casada con el ex futbolista Isidro. Esta mujer tuvo que dejar la canción durante un tiempo a petición de Santiago Bernabéu, que le dijo que las mujeres de los jugadores del Real Madrid no trabajaban fuera de sus casas Un asiento peligroso Díganme si no había mejor lugar en el que asentar las posaderas que el elegido por este operario norteamericano que a golpe de taladro intenta abotonar la camisa al gigantesco muñeco de cartón piedra que hará de reclamo en la feria anual del estado de Texas. A esta especie de Gulliver disfrazado de cowboy le llaman «Big Tex». Este vaquero de 16 metros de alto es la imagen del certamen desde 1952 y, desde entonces, saluda a todos los visitantes que acuden a la feria con voz ronca y penetrante. El hombrecillo que no teme ser mordido donde la espalda pierde su casto nombre se llama Tim Thibodeaux.Si ayer les hablaba de los setenta años mejor llevados del mundo (Sofía Loren), hoy me referiré a los cuarenta y seis años mejor llevados de mundo, los de la actriz Annette Bening. Esta mujer recibió de un crítico cinematográfico un piropo al que muchas optamos o nos gustaría optar: «la fantasía sexual hecha realidad». Por el momento, no desespero. Mientras, les comento que la esposa de Warren Beatty estuvo ayer en San Sebastián para recoger el premio honorífico Donosti como reconocimiento a toda su carrera. Pero Annette poco habló de cine y mucho de John Kerry, su candidato a la presidencia de su país. Aprovechó su visita a Europa para mostrar su preocupación por cómo el mundo percibe a Estados Unidos tras el paso de Bush por la Casa Blanca.Kevin Spacey ha perdido su paciencia con los espectadores británicos que acuden a sus obras de teatro y les ha gritado que apaguen sus móviles cuando vayan a verlo. Lo hizo en Londres.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

La lencería de la casa blanca