Libros y libreros

SOCIEDAD

UN libro de matemáticas para un escolar gallego debe andar, como media, por los 18-20 euros. Más o menos lo mismo que una novedad editorial bien encuadernada. El nuevo de Paul Auster, por ejemplo, se puede comprar por 15 euros. Hay quien opina que Auster renueva poco los temas sobre los que escribe. Pero estoy seguro que los libros de matemáticas los renuevan bastante menos. Lo justo para que no se puedan utilizar en cursos posteriores. Así que ese libro de matemáticas por el que pagamos 20 euros, no los vale. Porque tiene tiradas muy por encima de la media española, con lo que el coste de edición se abarata. Además la tirada anual no requiere profundos cambios en el contenido ni renovaciones complicadas, insisto, sólo las justas para obligar a su recompra permanente. Y, por si fuera poco, los rigores del mercado afectan escasamente a su venta, ya que la compra es obligatoria, como la enseñanza, aunque no gratuita, claro. A lo mejor, el Gobierno, o el director general del libro, en vez de temer tanto por la salud de las librerías, que son muy entrañables y muy necesarias, debería girar la vista hacia las editoriales y preguntarse por qué el libro de matemáticas de un niño de doce años cuesta más, por ejemplo, que Los libros de la selva , en una edición de tapa dura y con ilustraciones en color. Y reflexionar que la vida está muy achuchá y a lo mejor el excesivo coste del imprescindible libro de matemáticas impide que ese niño (o sus padres) pueda comprarse el libro de Kipling, por ejemplo.