La reina Isabel II no acaba de ver claro lo de su jubilación. Y es que la opinión que tiene la ilustre monarca del hijo en el que ha de depositar el cetro, la corona y el manto de armiño no es buena. Más bien, es muy mala. Para la reina Isabel, el príncipe de Gales es una persona «difícil y extravagante», según revelan extractos de un nuevo libro publicados en The Sunday Telegraph . «No sirve de nada negarlo. Las cosas no han ido bien con Carlos», confiesa Margaret Rhodes, sobrina de la fallecida reina Madre, en el libro Felipe e Isabel: retrato de un matrimonio, que aborda la vida de Isabel II y su esposo, el duque de Edimburgo. Según afirma Rhodes en esa obra, escrita por el periodista británico Gyles Brandreth, la soberana considera que Carlos de Inglaterra «es extravagante y a ella no le gusta eso. Es muy triste. Se trata de una familia dividida», comenta Rhodes, que vive en una casa alquilada en la finca que Isabel II posee en Windsor, a las afueras de Londres. Al parecer, al príncipe de Gales le gustan la fiestas fastuosas y emplea a más de cien sirvientes, excesos que su madre no aprueba. La obra también revela la preocupación de Isabel II por unos comentarios hechos hace diez años por Carlos sobre su infancia triste, marcada por el carácter fuerte de su padre y el desapego de su madre.