«Alcoholgrinos»

SOCIEDAD

LA CREMITA | O |

21 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

DIEZ chupitos de licor al precio de uno. La condición es que el interfecto los haga desaparecer -vía oral- en menos de quince minutos. El interfecto suele hablar inglés y estar de veraneo en Salou. Es el mismo interfecto que ha conseguido que en las farmacias británicas esté prohibida la venta de alcohol de 90. Porque se lo bebían. Un barman de un pub coruñés cuenta que cuando un alcoholgrino pide una copa mira al grifo de las cañas y al botiquín. Y en Marín aseguran que el stock de colonias a granel experimenta un cuadro de anorexia severa cuando arriba a puerto determinado barco con marineros de las islas del norte. Es la teoría de la copaza como reclamo para el guiri. ¿Pero no hablábamos de turismo de calidad?