Comienza la cuenta atrás para el envío al espacio del satélite «Amazonas»

Laura R. Vilamor MADRID

SOCIEDAD

El aparato prestará servicios de telecomunicación a todos los países de habla hispana El artilugio, con un coste de 300 millones, es el más grande de los cinco de la flota Hispasat

03 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

Si los imprevistos de última hora no lo impiden, el satélite Amazonas de Hispasat será lanzado al espacio esta misma madrugada. La cuenta atrás comienza después de tres años de duro trabajo y más de 300 millones de euros de inversión. El objetivo de tanto esfuerzo es el de prestar servicios de telecomunicación a toda América Latina. Las 3.000 personas que participaron en el proyecto ya tienen sus miradas puestas en Kazajstán. Es el país elegido para el despegue con el que la operadora española podrá ampliar su cobertura comercial al otro lado del Atlántico. El ministro de Industria, Turismo y Comercio, José Montilla, asistirá al lanzamiento en directo desde el centro de control de satélites de Arganda del Rey (Madrid). Se trata de un aparato de 36 metros de envergadura y 4,6 toneladas de masa con una vida útil de 15 años. Después de este período de tiempo, está previsto que orbite para siempre en una zona del espacio lejana desde donde no pueda caer a la Tierra. Internet El satélite, una vez que alcance el cosmos, tendrá una órbita geoestacionaria sobre la cuenca amazónica (de ahí su nombre) y estará equipado con la más alta tecnología, lo que le convierte en el más grande de los cinco de la flota de Hispasat y con la gama de servicios más completa de Latinoamérica. «Cubrirá al 100% de los países de habla hispana y al 94% de habla portuguesa», señaló el consejero delegado de la operadora, Jacinto García Palacios. A efectos prácticos, por ejemplo, ofrecerá cobertura de internet en zonas rurales de Suramérica. Amazonas se terminó de fabricar en Toulouse (Francia). Tras las primeras pruebas, se conectó el cuerpo del satélite al adaptador y finalmente se colocó en posición horizontal. «Primero colocamos la cofia del lanzador y se cubrió con una manta térmica. El sábado lo llevamos a la zona de lanzamiento y seis horas antes del despegue se llenará de combustible», relató el director del proyecto.