ANÉCDOTAS DE BODA
25 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Un fotógrafo de un periódico de Aalesund, al oeste de Noruega, fue el único que pudo satisfacer la petición de la princesa Mette-Marit, quien temerosa de no poder sacar fotos suficientes en la boda de unos amigos, pidió prestado un carrete a la prensa. «¿Hay alguien que tenga un carrete de sobra, si es que alguno todavía usa películas fotográficas? No creo que lo hagáis?», dijo la princesa a la nube de sorprendidos fotógrafos que la retrataban a ella y a su esposo, el príncipe heredero Haakon, que habían acudido a la boda de su amigo el empresario Morten Andreassen. El problema es que los reporteros usaban cámaras digitales y sólo uno de ellos, trabajador de una publicación local, pudo satisfacer los deseos de la princesa. El hombre le dio uno de sus carretes a un guardaespaldas para que se lo hiciesa llegar a la princesa. Cuando el banquete ya estaba llegando a su fin, Mette-Marit salió del recinto donde se estaba celebrando la boda para agradecerle el gesto al fotógrafo, al que le hizo una reverencia, le dio un abrazo y le dijo sonriendo: «¡Ha sido todo un detalle, mil gracias!». | efe