Los Serrano

SOCIEDAD

LOS SERRANO es el título de una serie de Tele 5 que se ha convertido en uno de los programas con más audiencia de la televisión. Sus protagonistas forman parte de dos familias de esas que son amigos de toda la vida y donde padres e hijos comparten cañas, colegios, empleos, etcétera. Y, francamente, la serie consigue momentos muy divertidos que han logrado un innegable apoyo de la audiencia. En esta serie, los protagonistas masculinos, que son los más divertidos, se muestran campechanos, bonachones, normalmente bienintencionados, pero absolutamente cavernícolas. Si sospechan que uno de sus hijos puede ser gay, se vuelven locos; deliran ante la posibilidad de que su mujer les traicione, tienen celos de sus hijos, afrontan inversiones ruinosas... son un auténtico desastre. Ellas no. Son licenciadas universitarias, se dedican a la docencia y acaban siempre por sembrar un poco sentido común en los conflictos que generan sus disparatados maridos. Por supuesto, el esquema se repite entre los protagonistas más jóvenes: ellos unos descerebrados y ellas unas niñas sensibles y centradas. Y no tengo casi nada más que decir, porque es una serie de ficción que se basa en estereotipos políticamente correctos y funciona muy bien. Sólo espero que la próxima vez que cualquier televisión emita un anuncio en el que un joven con ambiciones eróticas se infla a perfumarse con un desodorante mientras unas cuantas modelos se desmayan, no tenga que escuchar otra vez el rollo de siempre por parte de esas organizaciones que ven la involución social donde sólo hay una legítima intención de vender a través de una sonrisa.