Es habitual pensar que una chica guapa es tonta o que un joven cachas es lelo. Ya sabemos todos que son clichés, pero haberlos hailos. Pues desde aquí rompo una lanza por la inteligencia más bella y les traigo una foto singular: un pase de modelos de ropa interior protagonizado por cuarenta estudiantes de la Universidad de Cambrigde. Las chicas y chicos (fíjense en el fondo de la foto) son estudiantes que enviaron su foto de carné y se sometieron a unas pruebas de selección. Al desfile, benéfico, acudieron cazatalentos de algunas agencias de modelos. Así que además de líderes de opinión, Cambrigde está preparando ahora líderes de imagen. Ahí tienen, en la foto pequeña, al hijo menor del príncipe de Gales , Enrique , que visitó a enfermos de sida y tuberculosis en Lesoto, el país surafricano donde pasa parte de su año sabático. El chico acompañó a un médico rural y vio cómo se lucha en esta zona contra enfermedades que en Europa se ventilan casi con tres pastillas. Y como no quería parecer vago, el royal decidió participar, y colaboró en la construcción de una nueva clínica en Mokhotlong, un puente sobre el río Sanqebethu y en labores de cultivo en Ha Moeketsane, detalló la fuente. Y entre otras tiernas imágenes nos dejó esta cargada de simbolismo. El príncipe Rainiero de Mónaco salió ayer del hospital en el que había ingresado el pasado 21 de febrero debido a sus repetidos problemas coronarios, y fue trasladado a su palacio. El monarca, de ochenta años, tuvo un síndrome coronario agudo que evoluciona muy bien. Por cierto, al parecer es el decano de los soberanos en ejercicio, y ha conocido siete presidentes franceses y cinco papas. Nada menos. Beckham, su jersey y su Bentley Le salva ser David Beckham . El otro día estuvo en Londres con su mujer, Victoria Adams , y decidieron ir a cenar a un restaurante con la familia de ella. A los diez minutos su cochazo, un Bentley de quitar el hipo, tenía un fajo de papeles en el parabrisas y un cepo en las ruedas, como el de cualquier hijo de vecino. Lo que para David no es igual que para el resto es la forma de solucionarlo, ya que mandó a su guardaspaldas a pagar los 170 euros de multa mientras ellos seguían de cuchipanda (imagínense a un mortal cualquiera en la misma situación). Lo mejor del caso, con todo, lo he dejado para el final: resulta que Beckham llevaba para la ocasión un jersey Pringle (esos de rombos tan british ) en colores gris, rosa y azul, una chaqueta gris, unos vaqueros rotos y unas zapatillas deportivas. Según el Daily Express , la multa y el cepo «se lo merece por llevar ese jersey...». Y eso que no vieron a su mujer: minifalda de vértigo, camiseta y sandalias, sin medias. Los contables son los que dedican más tiempo libre a leer por placer en el Reino Unido, país en el que los curas son los que menos leen. Un estudio indica que tras los de las cuentas, leen mucho los secretarios, los parlamentarios, los periodistas, los taxistas, los abogados, los profesores y los cocineros, por este orden. Los que más, están una media de cinco horas y pico por semana dándole al libro, soñarán con vivir en Hay-on-Wye, como dice mi vecino de página, Jesús Fraga. Los sacerdotes, en cambio, se quedan en menos de tres horas porque, como tienen que leer por su trabajo, pues ya se entretienen. Al menos eso es lo que dice el obispo de Oxford, Richard Harries. Y el estudio indica que los curas leen en la bañera. Los abogados prefieren el inodoro. Termino con el diablo. Según el compositor de la banda sonora de la película La pasión, John Debney, el mismísimo diablo se le apareció mientras preparaba la música del filme. El demonio acechaba al afligido músico con interferencias en el ordenador y con apariencia humana. Tanto le hartó que en una de las ocasiones le dijo que había que terminar con eso y salir los dos a la calle. Para mí que iba a ser Mel Gibson , que canta en la película.