Al mago le falla el embuste

La Voz

SOCIEDAD

DAVID BEBER

28 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Aún sin saber mucho de magia (que ya me gustaría que alguien me enseñara porque me apasiona), pienso que los más difícil para un mago será distraer al público mientras hace su tarea. Si es así, David Blaine , que ha ganado fama internacional con sus paseos por ciudades de Estados Unidos haciendo trucos ante peatones asombrados, no domina aún la técnica del embuste. Un amigo londinese me ha puesto al día y la verdad es que el asunto es muy divertido. Les cuento. Cuando el mago presentó en Londres su último truco -pasar 44 días en el interior de una caja de vidrio plástico alimentado sólo con agua- se metió donde no debía: Comparó su espectáculo, que ha vendido a televisiones, con el hambre de los campos de concentración nazis; recibió varios varapalos, claro. Ahora lleva más de veinte días subido a la caja y allí hubo mujeres que hicieron strip tease , personas comiendo al pie de la urna y algunos arrojándole restos de comida. Lo mejor de la primera semana: Un aficionado al aeromodelismo voló un helicóptero con una hamburguesa en torno al hambriento mago. Luego, ha pasado de todo. Paul McCartney se pegó con un fotógrafo, cuando visitaba el espectáculo; un hombre ha sido detenido por encaramarse a un pilón para cortarle el suministro de agua. Total, que han tenido que poner vallas de seguridad y fornidos guardias. El ilusionista sigue allí, cada día con más barba, mientras los niños del barrio van cada noche con rayos de láser para no dejarle dormir. Las casas de apuestas se la juegan: la gran mayoría pone su dinero a favor del fracaso del mago. Los periódicos dicen que no adelgaza, que todo es trampa o ilusión. Y, en la radio, alguien propuso el otro día que, cuando acabe su truco y salga de la caja, toda la ciudad se esconda. Eso sí que sería algo mágico: Ver Londres vacío. También me cuenta mi amigo de Londres, que Mick Jagger, si Morritos , el cantante de los Rolling Stones, se resiste a acudir al palacio de Buckingham para que la reina Isabel II de Inglaterra le invista con el título de Caballero de la Orden del Imperio Británico. Desde junio del año pasado, cuando se anunció oficialmente la concesión del galardón, el rockero desperdició nada menos que veinte oportunidades en las que la Reina le podía haber nombrado caballero. Jagger se disculpa con que no tiene tiempo pero al parecer lo que ocurre es que odia vestir de etiqueta. Hablando de vestir, ha empezado la pasarela de Milán con unos vestidos que ni les cuento, aunque algunos no me atrevería a llevarlos por la calle. Entre las modelos un apellido que seguro que les suena: Rossellini. Ella es Electtra Rossellini, hija de Isabel y ha desfilado con un modelito que no me disgusta nada.