Tarde de boda en Lalín

Hechos y figuras


?Qué año! ¡Qué de bodas! Es un no parar. Ayer, sin ir más lejos, Lalín estuvo de bote en bote. Se casaba María Cuíña Aparicio con Daniel Valenzuela. Ya no tengo que decirles más sobre quién es ella, llamándose Cuíña y siendo de Lalín... El caso es que su padre, el ex conselleiro Xosé Cuíña, consiguió reunir en la localidad al todo Galicia. Fíjense si no en la lista, muy muy somera, que les hago: por ejemplo, como políticos Mariano Rajoy, Romay Beccaría, Ana Pastor, Xesús Palmou, José Bono, Paco Vázquez y un sinfín de conselleiros y ex conselleiros, además de los presidentes de las cuatro diputaciones; como empresarios, Julio Fernández Gayoso, José Luis Méndez, Santiago Rey Fernández-Latorre, Joaquín y Vicente Arias, Roberto Tojeiro, Isidoro Álvarez y Jesús de Polanco; amén de otros muchos, algunos tan sorprendentes como el doctor Iglesias Puga, padre del cantante. Ofició el obispo de Ourense, Luis Quinteiro.No sé yo lo que pensaba la novia mientras veía la que se estaba preparando. Tal vez estaba encantada, aunque a lo mejor sólo por cariño a sus padres aceptó la pompa de la jornada. Digo yo todo esto porque no me parece una joven impresionable, al contrario: quiso que su vestido fuese azulado y con escote en pico, un diseño de la valenciana Presen Rodríguez; no llevaba velo ni apenas tocado y tampoco hubo niños de arras ni tarta nupcial. Más clásica fue su madre, Mari Carmen Aparicio, que apostó para la ocasión por un valor de la tierra, Toypes.Como es lógico, de la boda estaba todo previsto, hasta el último detalle. Así, la decoración de la iglesia (la parroquial de Lalín) se hizo en con centros de rosas azules y margaritas blancas y azules, y la música corrió a cargo de profesores del conservatorio local que, en vez de la tradicional entrada con la marcha nupcial, optaron por el Canon de Pachelbel. Tras la ceremonia, los invitados se trasladaron a la finca familiar de Filgueira, donde en dos carpas se celebró el banquete, del que sólo les digo dos nombres: Pepe Solla y Marcelo Tejedor. Por cierto, que en el menú no faltaron platos exquisitos hechos con frutos del mar, pero tampoco algunos productos tan típicos como el pulpo o la empanada.Los nuevos esposos pasarán sus primeros días como tales en un destino paradisíaco: las islas Maldivas, tan de moda ahora y tan hermosas siempre. Combinarán un descanso en este atolón del Índico con un viaje cultural, esta vez a la capital de los zares, San Petersburgo, segunda parada de su luna de miel que, deseamos, les dure toda la vida.Y de boda a boda, que esto parece agosto. En este caso se trata de la de Victoria de Borbón dos Sicilias con el griego Markos Nomikos, que se celebró en Almagro. Ella es aquella dulce princesita -hija de Carlos de Borbón dos Sicilias, infante de España y primo del Rey- que en alguna ocasión se había vinculado al príncipe Felipe, cuando realmente entre ellos hay una familiaridad casi de hermanos. Por eso a la boda asistió la familia real en pleno: los Reyes, el príncipe Felipe (sin pareja, claro) y los duques de Lugo y Palma, ellas con espectaculares pamelas.

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