Recetas para ser feliz

SOCIEDAD

JUAN LÁZARO

El doctor Martin Seligman, fundador de la Psicología Positiva, asegura que la felicidad puede aprenderse, potenciando lo mejor de nosotros mismos

16 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

¿Existe una receta para ser feliz? «Sí», responde taxativo Martín E.?P. Seligman (1942), que acaba de publicar La auténtica felicidad (Vergara). Conseguirla no sólo es posible, sino que -lejos de depender del azar y de los genes- puede aprenderse, potenciando lo mejor de nosotros. «En la felicidad influye la importancia que una persona le otorga al dinero, más que el dinero en sí», afirma. Este catedrático de la Universidad de Pennsylvania pronunció la semana pasada una conferencia titulada Emoción positiva, carácter positivo e instituciones positivas en la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense con un gran éxito de público. Daniel Goleman, autor de La inteligencia emocional , ha dicho de su último libro: «Por fin la psicología se pone seria para tratar del optimismo, la diversión y la felicidad». Para Seligman, que ha escrito 20 libros traducidos a 16 idiomas y creado hace una década el concepto de «optimismo aprendido», hay tres clases de felicidad, cada una con una receta para alcanzarla. La primera consiste en tener tantos placeres como sea posible, saber cómo saborearlos y cómo repartirlos a lo largo del tiempo. La segunda sería tener una vida buena, y para eso hay que conocer cuáles son las «fortalezas personales» (que Seligman ayuda a identificar con unos exhaustivos tests que puden consultarse en la web www.authentichapiness.org ) de cada uno. Hay que asegurarse de que las utilizamos al máximo en todos los ámbitos de la vida (en el amor, la amistad, el trabajo). La tercera es tener una vida con sentido que vaya más allá de uno mismo. A pesar de estas recetas, «no hay atajos para ser feliz», asegura a este periódico el autor de No puedo ser más alto, pero puedo ser mejor . Mediante ciertas técnicas se desarrollan protecciones naturales contra el infortunio, la depresión y las emociones negativas. Seligman es el fundador de la llamada Psicología Positiva, que se centra en las emociones, los rasgos y las instituciones positivas. Su enfoque es muy original y supone una revolución en las ciencias que estudian la mente humana. A diferencia de la psicología tradicional, que se ocupa sobre todo de tratar los trastornos psíquicos, su objetivo es desarrollar las características personales que nos permiten aprender, disfrutar, ser generosos, solidarios y optimistas. En definitiva, ser felices. Sonrisas ¿Se puede ser feliz con una guerra en ciernes y la amenaza del terrorismo? Sorprendentemente, sí. «Los sucesos exteriores no tienen gran influencia, superado un cierto umbral de seguridad. Pueden afectar en torno a un 10%. La felicidad individual es bastante independiente del mundo exterior», asegura. Este científico revela que se puede prever si una persona será feliz, según su sonrisa. Hay dos tipos: la Pan American, en honor a las azafatas de esta compañía, y la de Duchenne, por su descubridor. La primera es fingida; la segunda, genuina, espontánea. «Se hizo un estudio sobre las sonrisas de mujeres que aparecían en la orla universitaria para ver cómo habían evolucionado sus vidas veinte años después: las que tenían la sonrisa más auténtica eran las que más satisfechas estaban con su vida», afirma.