La sorprendente cantidad de hallazgos -67 yacimientos y 233 conjuntos de materiales- permitirá reconstruir el pasado de los territorios afectados por las obras
30 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Las obras públicas en Galicia que, en ocasiones, han sido una forma de destrucción del patrimonio, también se están mostrando como un sistema útil para el descubrimiento de la riqueza arqueológica. La apertura de nuevas carreteras y autopistas, en un proceso contradictorio de construcción y destrucción, ayuda a reconstruir el pasado. Es el caso de la autopista Santiago-Dozón, en cuyo control arqueológico han trabajado el Instituto de Estudios Gallegos Padre Sarmiento, con su presidente Felipe Criado al frente, y el Laboratorio de Formas Culturales de la Universidad de Santiago, movilizando a 73 personas para corregir el impacto de las obras sobre el patrimonio. La cantidad de yacimientos encontrados en las obras de la autopista es sorprendente, hecho que el segundo arqueólogo responsable del proyecto, Pilar Prieto, atribuye a que la vía «atraviesa una zona central de Galicia que ha tenido una densidad de población muy importante». Un total de 67 yacimientos han sido catalogados, dentro de la obra y en su entorno, abarcando los mismos un período muy amplio de la prehistoria y la historia de las tierras del Ulla y Deza. El equipo recuperó 233 conjuntos de materiales que muestran que la zona fue habitada desde muy antiguo. Según Pilar Prieto, el análisis de la documentación de las excavaciones «está facilitando y todavía proporcionará más datos de gran interés para reconstruir el pasado de la zona. Las intervenciones más relevantes se centraron en la excavación de tres monumentos funerarios: un yacimiento habitacional del Neolítico Antiguo, dos asentamientos habitacionales de la Edad del Bronce, un complejo de explotación siderúrgica de la Edad del Hierro, un enclave rural romano y una villa de la Alta Edad Media. Un caso novedoso en Galicia es una pousada localizada en Santiago, en la que se ha hallado cerámica medieval y que tiene presencia tanto moderna como antigua. En cuanto a hallazgos materiales, destaca la cantidad de cerámica así como la industria lítica de los yacimientos más antiguos y enterramientos: puntas de flecha, hachas, hojas y lascas, entre otros. Dozón UTE, empresa concesionaria de las obras de la autopista, aportó 540.00 euros para evitar la afección al patrimonio que, en ocasiones, en opinión de Pilar Prieto, «es inevitable, porque apostar por el progreso y el desarrollo de infraestructuras implica pagar un precio».