El otro 0,007% de Nestlé

Sara Carreira Piñeiro
Sara Carreira REDACCIÓN

SOCIEDAD

FABRICE COFFRINI

Nestlé reclama a Etiopía seis millones de euros, cantidad que representa el 0,007% de la facturación de una empresa cuyas ventas multiplican por 13 el PIB etíope

18 dic 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Los padres españoles saben que Nestlé tiene los mejores potitos para los bebés, los yogures más nutritivos para los niños y el cocholate más energético para los adolescentes. Al menos, esa es la imagen que quiere dar la multinacional suiza: seriedad y calidad como principios básicos. Ayer, Intermón, y a partir de ahí gentes tan dispares como Los Verdes o CiU, han puesto en un brete a las conciencias de esos mismos padres: cómo es posible que una empresa sólo preocupada por la calidad se meta en un pleito -seguro que complejísimo- para cobrar unos seis millones de euros al Gobierno de Etiopía por la nacionalización de una compañía en el año 75. Es inevitable preguntarse que, si Nestlé mira tanto el céntimo, qué no hará para garantizarse beneficios a costa de los tiernos infantes españoles. Lo curioso es que el Gobierno etíope, según Intermón Oxfam, «está dispuesto a compensar los daños causados y ofrece a Nestlé 12.417.888 birrs etíopes, intereses incluidos», que son más o menos 1,5 millones de euros. Lo que ocurre es que «Nestlé no está de acuerdo en aplicar el tipo de cambio actual, 8 birrs por un dólar, sino que desea aplicar el cambio existente en el momento de la nacionalización, 2,05 birrs por un dólar». Así se explica la diferencia entre lo que exige Nestlé y lo que ofrece el Gobierno etíope. Las cifras son tozudas. Y así indican que las ventas de Nestlé multiplican por 13 el Producto Interior Bruto de Etiopía y que la cantidad en litigio «representaría para Nestlé el 0,007% de su facturación». Boicot En cambio, esta cantidad podría emplearse para construir 600 pozos o para distribuir alimentos a millones de personas. Según Intermón Oxfam, el país africano está atravesando una crisis alimentaria por la sequía que pone a más de once millones de personas en grave riesgo de hambruna. Dicho todo lo anterior, no resulta extraño que el presidente Intermón, Joan Saura, proponga como medida de presión que la gente deje de comprar productos Nestlé, iniciativa a la que se han unido Los Verdes. No es la primera vez que estos atacan a la multinacional, ya que la utilización de productos transgénicos por parte de la empresa suiza deja en entredicho, según los ecologistas, su tan cacareada seguridad alimentaria.