¿Qué? ¿Demasiado guapa? Pues tiene todas las papeletas para convertirse en alcaldesa de Atenas la semana que viene. Se llama Dora Bakogianni y es la favorita para ganar las elecciones municipales en la capital griega. Las cosas se ponen difíciles para los alcaldes varones. Dora, como se ve en la foto, deja patidifusos a sus votantes desde las vallas publicitarias. No sabemos si tuvo que quitarse la chaqueta de piel para hacerse la foto oficial, como le ocurrió a Trinidad Jiménez, pero se puso bien guapa. Tanto que estoy segura de que si no les cuento que es candidata ustedes hubieran creído que la valla anunciaba un producto dentífrico o un maquillaje. Pues no. La valla vende ideas y proyectos políticos. Y dentro de muy poco nosotros las vamos a tener delante: Blanca Rodríguez Pazos y Manuela López Besteiro, candidatas a la alcaldía de Lugo; Corina Porro, a la de Vigo, Teresa Pedrosa, a la de Pontevedra... Me gustaría que se fijaran en Dora y en Trinidad, aspirantes a grandes alcaldías europeas y que se pusieran muy, muy guapas. Vestidas de mujer y no de hombre. Que en Galicia hay mucho talento para embellecer a las mujeres. Si Trinidad dio el golpe con una chaqueta de 180 euros, ¿no lo van a dar nuestras candidatas? Y no sonrías, tanto, Paco Vázquez, que tienes suerte de que no te sale ninguna competidora así de guapa. Un Jesucristo de pega Al final ha quedado en libertad y sin cargos. Se trata de un vienés convencido de ser la reencarnación de Jesucristo y que en el juicio celebrado contra él lió tanto al jurado con sus disertaciones budistas y teológicas, que acabó absuelto. También porque los informes psicológicos confirmaban que el tipo realmente se cree que es Jesucristo. Ahora bien, no se sabe en qué estaba pensando cuando le estafó 700 euros a su socio en el negocio que tenían de reparto de pizzas. Por eso le juzgaban, claro. Igual, el dinero era para los más necesitados. Anuncios agresivos A ver si se acuerdan del anuncio: el presidente de la empresa pasa junto al coche del director general. Y como es mejor que el suyo, agarra un cuchillo y le raja las ruedas. ¿Lo recuerdan? Pues un juzgado acaba de condenar a Mitsubishi a retirarlo por incitar a la violencia. Ya ven, falta sentido del humor. Pero tranquilos, la revolución lo va a cambiar todo. Ya saben, empezamos en las alcaldías