Trabajo investigará el trato vejatorio a los solicitantes de empleo en un supermercado

REDACCIÓN A CORUÑA

SOCIEDAD

La empresa responsabiliza de los hechos a un ex-encargado de selección de personal al que denunciará La polémica por la aparición de 250 currículos con anotaciones discriminatorias de los candidatos a un empleo en los supermercados Sánchez Romero de Madrid no quedará en la basura, donde se encontraron los documentos. La empresa, que se lava las manos y acusa de lo sucedido a un ex-empleado, será investigada por el Ministerio de Trabajo, mientras que el Ayuntamiento de Parla estudia querellarse porque se desecharon a solicitantes con la única excusa de que residían en este municipio madrileño.

05 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El Ministerio de Trabajo enviará a sus inspectores a los supermercados Sánchez Romero de Madrid para determinar si en los archivos de la empresa existe material suficiente que conduzca a la apertura de un expediente por discriminación de los aspirantes a un empleo por motivos racistas y discriminatorios basados en la apariencia física o el atuendo de los candidatos a un puesto. Paralelamente, la Agencia Estatal de Protección de Datos y la de la Comunidad de Madrid realizarán sendas investigaciones. El director general de la cadena de supermercados, Javier Sánchez Romero, ha asegurado que «su compañía no realiza ninguna práctica discriminatoria en su política de personal» y «que los comentarios fueron realizados a título personal por un ex-empleado». La empresa asegura que ya ha iniciado una investigación interna y que estudia demandar al ex-trabajador que realizó la preselección del personal. El Defensor del Pueblo iniciará una investigación de oficio para conocer las posibles actuaciones que hayan podido llevarse a cabo por parte de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. Considera que la actuación de la cadena de supermercados «podría conculcar derechos fundamentales de las personas demandantes de empleo».