La Catedral , como denominan a la nave de pruebas de Renault en París, es escenario anualmente de más de cuatrocientos crash test y de cuatro mil crash virtuales, gracias a los cuales se investiga las condiciones en las que quedan los vehículos tras sufrir una colisión. El objetivo de estas pruebas es conseguir coches que sean más rígidos y desarrollar ampliamente los sistemas de retención de los ocupantes para evitar que salgan lesionados. Gracias a estas investigaciones el modelo Laguna fue considerado en el año 2002, según los test Euro Ncap, el coche más seguro del mercado europeo en su categoría, después de haber sido el que mejor superó las pruebas tras un choque frontal contra una barrera deformable; lateral contra una barrera deformable y lateral contra un poste. En el ejemplo de la secuencia fotográfica se puede comprobar como los habitáculos de los automóviles quedan completamente intacto tras sufrir una fuerte colisión.