Por cuernos que no falte. Aunque hoy no le voy a hablar ni de esposas ni de maridos despechados. Quien ven en la foto es uno de los modelos del Festival Internacional de Cuerpos Pintados que se celebra en Bruselas dentro del programa de actividades de un certamen de cine fantástico. Y la cosa tiene su interés porque los modelos se presentan como un lienzo natural dispuesto a ser dibujado por la fantasiosa mente de los mejores diseñadores de tatuajes. Particularmente, y si en el trabaja no me lo impedieran, no me importaría ceder mi cuerpo para que me esculpieran una obra de arte. Aunque, eso sí, si me prometieran que los efectos pasan a los pocas horas. Porque tampoco se trata de ir por la vida de esta guisa. MORBO. Mucho morbo es lo que tiene este año la gala de Miss España que se celebra en Algeciras y que culminará esta noche con la elección de la más guapa del país. Las candidatas, la verdad, están más pendientes de la descalificación de Miss Alicante, Gema García, que se había infiltrado en la selección para elaborar un reportaje televisivo utilizando documentación falsa, que de mostrar sus encantos en la pasarela en bikini o en traje regional. Gema sigue en paradero desconocido, aunque ya realizó alguna que otra intervención vía telefónica en un magacín de tarde, pero sus compañeras temen que haya reunido alguna que otra información que las deje malparadas. De momento, en Alicante se sospecha que la periodista tuvo que utilizar más de una influencia para ganar en el certamen local, ya que, por lo visto, había candidatas con muchos más posibles. Lo malo de todo esto es que mis jefes me han animado a seguir los pasos de Gema, aunque, eso sí, con la esperanza de que no me cacen. Pero, la verdad, no creo que reúna las condiciones. Siento desilusionarles, pero no doy la talla. Y no peco de modesta. Desde luego, no me imagino relevando a la actual Miss España, Lorena Van Heerde, por mucho que, en esta edición, el público tenga la última palabra y sea el que elija a la ganadora de entre doce finalistas. LA SONRISA DE MAR FLORES. Mar Flores ataca de nuevo, y lo hace con sus mejores armas: una sonrisa irresistible y una cara de buena que tumba. Vamos, que lo del conde Lecquio y compañía parece que ha pasado a mejor vida. Después de más de cuatro meses en silencio, la ¿ex-modelo? protagonizó el pasado viernes una reaparición estelar en Port Aventura a ritmo de samba. Vestida de reina de carnaval y subida a una carroza tirada por un grupo de fornidos brasileños, Mar inauguró la nueva temporada del parque temático tarraconense. Y estaba de tan buen humor que hasta se permitió deleitar al respetable con unos pasos de samba que no figuraban en el guión. Y, cómo no, tuvo tiempo para aclarar los entuertos de la canallesca. No está embarazada, aunque le gustaría, aseguró a los periodistas. ¿Qué dirá ahora Coto Matamoros, quien difundió el supuesto bulo? Yo, por si acaso, no creo ni a uno ni a otro. Les dejo a ustedes la elección de Pinocho del mes de marzo. LA BODA DE LIZA. Les dejo con Liza Minelli, quien ayer se casó con el producor David Gest. Y van... Pero, a juzgar por la cara de felicidad de la actriz, ?siento no poder ofrecerles la foto? esta vez sí que es la buena. Esperemos que sí y que su nuevo amor le devuelva una felicidad que se le ha negado prácticamente a lo largo de una tumultuosa vida con múltiples fracasos amorosos y sonoros escándalos a causa de su afición a las drogas y el alcohol. Liza se lo merece. Al menos por su insistencia.