¡Qué pena! Con lo que a mi me gusta Dolce & Gabanna. Ayer presentaron sus modelitos para el próximo invierno y yo, aquí, claro, haciéndome una idea con las fotos del desfile. Más suerte tuvo la cantante australiana Kylie Minogue, que siguió el espectáculo en primera fila y, por lo que parece, con gran alborozo. ¿De quién se ríe? Yo diría que de su compañera, a la que no parece haberle hecho ninguna gracia el chiste. ¿No le encuentran parecido con nadie? Pues es la hija mayor del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi. Se llama Marina y la verdad es que la encuentro un poco envejecida. En el primer momento pensé que sería la esposa del magnate de la televisión. Y eso que ella no puede negar que ya ha pasado por las manos de algún cirujano. No hay retoque plástico que se me escape. SCHRÖDER DEMUESTRA QUE NO SE TIÑE Y precisamente son unos supuestos retoques cosméticos los que han enfadado estos días al canciller alemán Gerhard Schröder. Tanto él como su mujer, Doris, estaban ya un poco hartos de que le planteasen siempre la misma pregunta: ¿cómo hace para no tener ni una sola cana a sus 57 años? La gota que colmó su paciencia fue que una agencia se atreviese a publicar que, definitivamente, Schröder se tiñe. Así que el canciller ha presentado una demanda por la vía de urgencia y llamará a sus dos peluqueros, el de Hannover y el de Berlín, para que testifiquen y confirmen que el castaño de sus cabellos es natural. Creo que ni Gerhard ni Doris se han dado cuenta todavía de que algunos reflejos blancos sientan bien a los hombres maduros. El problema es cuando los reflejos van acompañados de una incipiente barriguita, que es lo más común. POLICÍAS QUE DAN CLASE Mejor le sería a Schröder preocuparse por la economía de su país, que según he leído no atraviesa un momento especialmente boyante, y dejarse de polémicas improductivas. Sin llegar a tomar medidas tan drásticas como el presidente dominicano, que ante la huelga de profesores ha amenazado con enviar militares y policías a impartir las clases. SEPARACIÓN CANTADA Antes de despedirme, sólo ratificarles que el dinero no da la felicidad ?aunque en ocasiones ayuda notablemente?. Como prueba Eugenia Martínez de Irujo y Fran Rivera, duquesa ella, torero él, que ayer anunciaron oficialmente su separación. Como si no lo supiéramos ya desde hace meses.