03 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.
El mensaje de calma desde la capital chilena contrasta con la preocupación de los 100.000 habitantes de Punta Arenas, 2.200 kilómetros más al sur. Las autoridades sanitarias hablan de educar y sensibilizar a la población, pero no alarmarla. Según Juan Honeyman, director del Departamento de Dermatología del Hospital Clínico de Santiago, lo importante no es el grosor de la capa, sino la cantidad de radiación ultravioleta que atraviesa el escudo. Y la mediciones detectan un aumento brusco en primavera en la región de Magallanes, pero que nunca alcanza los valores veraniegos en otros puntos del país más alejados de la Antártida.