La profesora coruñesa presentó ayer en Madrid un libro en el que explica las «paradojas» de la Red La coruñesa Loreto Corredoira, profesora de Derecho de la Información en la Universidad Complutense de Madrid, presentó ayer en el Senado su libro «Paradojas de Internet», en el que analiza las contradicciones que representan las normas por las que se rige la Red y el derecho democrático tradicional. Para Corredoira, «ante la falta de una regulación específica para Internet, es la industria informática la que se ha colocado como líder de la sociedad, marcando las reglas del sistema».
28 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Tras comparecer ante la Comisión de Internet del Senado, en 1998, Loreto Corredoira quiso plasmar sus reflexiones en un libro, Paradojas de Internet, que finalmente ayer vio la luz. La autora sostiene que, una vez que el usuario se ha conectado, Internet traspasa el ámbito de lo privado, por lo que es necesaria una regulación específica. Corredoira ha recopilado las normas que algunos países aplican a Internet, como el documento del Gobierno canadiense sobre autopistas de la información. Consecuencias La coruñesa afirma que la aparición de Internet ha generado distintas consecuencias en la aplicación del Derecho de la Información. Según señala, la puesta on line de las páginas de los medios de comunicación complica temas como «fijar» el momento en que se comete, por ejemplo, un delito de calumnias. Igual ocurre con los copyrights. El mundo de los derechos de autor se ha visto muy afectado por la aparición de Internet e igual ocurre con cuestiones como las normas sobre los plazos en la publicación de encuestas electorales. A no ser que se cambie la legislación para obligar a remover los archivos de los medios, algo que Loreto Corredoira no ve conveniente, los sondeos están en la Red coincidiendo con la prohibición de que se publiquen en papel. Otra de las paradojas que la autora observa se refiere a los ficheros de los medios de comunicación que están en la Red. Hasta el momento no son considerados como centros de documentación, por lo que no se les aplica la Ley de Protección de Datos Personales. La autora, que estuvo acompañada en la presentación del libro por la presidenta del Senado, Esperanza Aguirre; el portavoz del grupo popular, Esteban González Pons, y el catedrático de Derecho de Información, Teodoro González, animó al Gobierno a desarrollar el Plan Nacional de Dominios «para suplir la baja penetración de los nombres.es.