La corona de bella se queda «en casa»

AGENCIAS A CORUÑA

SOCIEDAD

LYNNE SLADSKY / AP

Denise Quiñones, representante del país anfitrión del certamen, Puerto Rico, se llevó el título de Miss Universo El coliseo puertorriqueño Rubén Rodríguez, situado en Bayamón, cerca de San Juan, casi se vino abajo cuando se proclamó a la representante local como la mujer más guapa del Universo en este 2001. Los seis mil asistentes a la gala -que pagaron hasta 180.000 pesetas por la entrada- llegaron al delirio con Denise Quiñones, una despampanante joven de veinte años natural de Lares (en el noroeste de la isla) y estudiante de periodismo. Y el broche de oro fue el anuncio de que Puerto Rico acogerá el certamen del próximo año. Eran las cinco de la madrugada en España y ya se sabía que la leridana Eva Sisó Casals no luciría la deseada corona.

12 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La fiesta fue completa para los puertorriqueños. Sobre el escenario, dos presentadoras de excepción: Elle MacPherson y Naomi Campbell. Y artistas de lujo para poner color y calor a la noche. Ricky Martin -natural de la isla- abrió el espectáculo con Loaded, y dio paso al grupo rockero chileno La Ley, que interpretó Aquí, por el que ha recibido un premio Grammy. Martin repitió con un popurrí de ritmos tradicionales puertorriqueños. Si esto no llegaba para caldear los ánimos, el nombre de las cinco finalistas enloqueció al público, porque la suya, Denise Quiñones, estaba en la lista junto a Evelina Papantoniou, griega; la estadounidense Kandace Krueger; la venezolana Eva Ekvall; y la hindú Celina Jaitly. En el momento en que la corona se quedó en casa más de un asistente lloró de emoción, como la propia Denise.