El concursante expulsado de «Gran hermano» bajó el tono de su agresivo discurso en la entrevista de ayer Algo más suave que en la casa del «Gran hermano», pero muy fiel a sí mismo, Carlos Navarro, el ex concursante acusado de maltratador, compareció ayer ante Mercedes Milá para explicar que todo fue una mala interpretación, que estaba «pillado» (enamorado) de la canaria Fayna y que la reacción de partidos políticos y asociaciones le había sorprendido. Carlos cambió algo el discurso cuando tuvo la oportunidad de ver su peor cara en un vídeo preparado por el programa, pero insistió en su «inocencia»: «Yo no quise herirla. Sólo pretendía darle cariño y placer, aunque a lo mejor no he sabido hacerlo».
08 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.No hubo espera. La edición de ayer de Gran hermano arrancó directamente con la anunciada entrevista al ex-concursante Carlos Navarro, que respondió casi al cien por cien al perfil que en los últimos días se ha ido creando en la opinión pública: un joven de barrio, arrogante, con un bajo nivel cultural y una cierta tendencia hacia la violencia. Navarro intentó dejar claro que su relación con Fayna se había malinterpretado (cuestión que pareció quedar ratificada con las declaraciones de ella emitidas en diferido). Sin embargo, al verse en un vídeo de Telecinco, el ex-concursante manifestó: «Me han impactado esas imágenes». Con todo, Navarro aseguró que la polémica le había sorprendido y que, al leer los periódicos atrasados le parecía que estaban pidiendo que le dieran dos collejas a ese perro. «Y detrás leía mi nombre». Navarro negó también que hubiera tenido un altercado serio con ninguno de los otros concursantes. Su tensa relación con su compañero Ángel García la veía como «una discusión verbal». Por su parte, Mercedes Milá admitió que la expulsión de Navarro se había debido a la presión social que se derivó de las tensiones entre el concursante y sus compañeros, aunque no hubo violencia.