«Gran Hermano» se llena de atractivos

V. S. A CORUÑA

SOCIEDAD

EL REGRESO El programa tiene ante sí el reto de alcanzar, como mínimo, los índices de audiencia de la temporada pasada Millones de ojos vuelvan a mirar a través de la rejilla catódica de «El Gran Hermano». La gran apuesta de Tele 5 para golear de nuevo en audiencia ya está en marcha. Doce personas están bajo llave en una casa de Gudalix de la Sierra, en la sierra madrileña. Una joven fanática del Atlético de Madrid, un estudiante de Criminología y una ganadero figuran en el joven grupo. Ninguno de los concursantes está casado y el mayor tiene 35 años. Ayer se conocieron e hicieron migas. El miércoles tendrán que nominar. La carencia de gallegos se compensa en parte con la presencia de Sabrina Mahi, a la que hace 24 años parió en Francia una gallega.

19 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Había curiosidad por conocer a los doce elegidos. El pésimo casting realizado por Antena 3 para El Bus, en el que primaban los pijos con aires de modernos, defraudó hasta a los más fanáticos de este formato televisivo. Pero el Gran Hermano, el genuino, no defraudó de entrada. A primera vista, la selección parece acertada. Hay unos cuantos personajes que prometen dar bastante juego (y no sólo en la ducha). De entrada, Fanny Bethencourt, canariona ambiciosa: «Vengo aquí para ganar y haré practicamente todo para lograrlo», espetó en sus primeras declaraciones. Atractiva y decidida, parece destinada a ocupar el trono que dejó vacante Vanesa con su marcha de GH1. Emilio Lozano, look de pasota y verbo de ídem, también despertó interés en la audiencia. «Vengo a hacer el imbécil», declaró a Fernando Acaso, que de nuevo ejercerá de reportero de a pie. Juego, mucho, dará el ganadero Francisco Javier García. Con las vacas locas tan en boga informativa, su inclusión es un guiño a la actualidad. Además, los espectadores aguardarán expectantes si en la casa se come o no ternera. ¿Otro Ismael? Y, además, está Ángel. Tiene un aire a Ismael, el ganador de la primera edición. Suyo es, no hay duda, el papel de guapo. Si a ello une simpatía (no estuvo mal ayer), estamos ante el gran favorito del concurso. Durante un programa especial que se prolongó durante tres horas y media, Tele 5 abogó por el suspense, que es ya una marca de la casa. Fue presentando a los concursantes uno a uno, mientras parientes de los afortunados charlaban con Mercedes Milá en el plató. Sorpresa Cuando entraron en la casa, se encontraron con una sorpresa. La casa no estaba acabada. Había que montar los muebles. Se pusieron manos a la obra. Más tiempo tardaron en darse cuenta de que sólo hay once camas para doce participantes. Uno de ellos tendrá que dormir en un catre. Sería una paradoja que lo hiciese Marta López, que se declara «colchonera a muerte». Como hincha del Atlético de Madrid, y por tnato sufridora, ella es otra de las candidatas a perdurar en la casa. Pasaban cinco minutos de la madrugada cuando Milá conectó por primera vez con la casa. Los concursantes se reunieron en el salón. Como en los viejos tiempos.