Los expertos creen que los secretos de la empresa se venderán en Internet El FBI ha decidido abrir una investigación para «cazar» a los «hackers» que el viernes dejaron en ridículo la seguridad de una de las compañías de software más importantes del mundo, Microsoft. En el calificado como «deplorable acto de espionaje industrial», los piratas informáticos lograron acceder al código fuente, que contiene los secretos mejor guardados de la compañía de Gates.
28 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Ahora las autoridades estatales pretenden esclarecer si es cierto que el ataque se produjo desde un ordenador en San Petesburgo, Rusia, tal y como asegura el Wall Street Journal. Esa dirección fue descubierta por miembros de seguridad de Microsoft, que afirman que el ataque se filtró a través de una cuenta de correo electrónico. Al parecer, los hackers consiguieron acceder a sus objetivos enviando mensajes a distintos empleados de la compañía, que fueron contaminados al abrir los archivos. Pero lo que más sorprende y alivia a los directivos del gigante del software es que los hackers no consiguieran modificar los programas ni introducir ningún tipo de virus informático. «Es evidente que los hackers han podido ver parte de nuestro código base, aunque no han podido encontrar las claves para entrar en Windows ME, Windows 2000», aseguró Steve Ballmer, jefe ejecutivo de Microsoft. A pesar de eso, Ballmer reconoció que los «hackers si han podido ver el código de uno de nuestros futuros productos». Proteger su código fuente de los rivales ha sido uno de las metas principales de la compañía en la batalla tecnológica y jurídica con el Gobierno Federal de Estados Unidos. Sin embargo, este nuevo fallo en el funcionamiento de la empresa ha dañado considerablemente su imagen. En opinión de Simon Perry, vicepresidente de Computers Asociates, una empresa experta en seguridad informática, «para Microsoft esto es una pérdida significativa como propiedad intelectual y en su franja competitiva». Además explicó que ahora se espera que el código sea vendido al mejor postor a través de Internet, «probablemente en el extranjero», afirmó Perry. Un nuevo problema para Bill Gates, que además de enfrentarse a la inminente fractura de su compañía, deberá intentar sujetar la mala reacción que se espera del índice Nasdaq ante la noticia.