El principal sospechoso es el «Concordia I», sancionado en septiembre por derramar crudo en el Cantábrico Las autoridades barajan dos hipótesis sobre la procedencia del alquitrán que ensució playas de Lugo y A Coruña. Pendiente del contraste de los análisis de esos restos, los causantes podrían ser dos petroleros, ambos con bandera de conveniencia. Uno, el «Erika», abanderado en Malta y que se fue en pique en Francia el pasado diciembre. Dos, el «Concordia I», también con bandera de Malta y que el pasado 5 de septiembre fue denunciado por Francia por un derrame de 18 kilómetros de largo y uno de ancho en el Cantábrico.
17 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Son, en cualquier caso, hipótesis sobre las que trabajan las autoridades marítimas, según las informaciones obtenidas. Pretenden aclarar de dónde salieron las bolas de alquitrán solidificado que entre el pasado día 5 y anteayer aparecieron en varias playas de A Mariña lucense, Ortegal, A Coruña y A Costa da Morte. Porque en los días previos a que fuesen detectadas soplaba viento del nor-noroeste, parece existir unanimidad en cuanto a que llegaron de alta mar, presumiblemente del Golfo de Vizcaya. Más complicado será descubrir al buque que provocó ese foco de contaminación. Personal de capitanías marítimas, encargadas de la prevención y combate de la contaminación marina, ha tomado muestras del alquitrán hallado en Galicia, que será analizado para contrastar si su composición se corresponde con la de algún otro vertido. De concordar con alguno, podrían entablar acciones legales para exigir las oportunas responsabilidades a los armadores. Doble investigación Por una parte, las autoridades marítimas españolas se desplazaron en helicóptero al Concordia I, de 340 metros de eslora y 195.147 toneladas de registro bruto. Ese petrolero había partido de Rotterdam (Holanda) y fue inspeccionado en el Estrecho de Gibraltar, cuando navegaba hacia su destino. Antes había sido denunciado por Francia, cuyos servicios de vigilancia le sorprendieron el mes pasado en el Cantábrico, en pleno Golfo de Vizcaya, con un derrame de residuos de 18 kilómetros de longitud y casi uno de anchura. Los expertos no descartan que el alquitrán hallado en Galicia pudiese corresponder a restos de las miles de toneladas de fuel que derramó el Erika el 5 de diciembre del año pasado tras naufragar en la costa francesa, al sur de Brest. Por otra parte, todo apunta a que la mancha oleosa que desde alta mar iba depositando poco a poco bolas de chapapote en el litoral gallego desapareció. Eso es lo que se desprende de una inspección realizada ayer por el helicóptero Helimer Galicia, adscrito al Centro Zonal de Salvamento Marítimo y que despegó a primera hora de la mañana del aeropuerto de Alvedro. Recorrido del «Helimer» Durante unas dos horas sobrevoló sobre todo la Costa da Morte, centrando su inspección en las playas que se extienden desde Fisterra hasta Corme. El Helimer Galicia también se adentró mar adentro. Fue a unas millas de la costa donde observaron una pequeña mancha oscura que le llamó la atención. Al acercarse vieron que se trataba de una gran balsa de algas, arrancadas del fondo por el fuerte oleaje que afectó a la costa en los últimos días.