El grosor es lo que importa

REDACCIÓN A CORUÑA

SOCIEDAD

Un estudio alemán revela que la anchura del preservativo supera a la del pene en un 15% de los casos ¿Son los preservativos demasiado grandes? Por orgullo, o por vergüenza, un hombre nunca admitirá que el látex excede al tamaño de su pene, más bien al contrario. Pero un estudio realizado en Alemania entre quinientos hombres, la mitad jóvenes, ha confirmado una sospecha: el quince por ciento de los penes examinados tiene un diámetro inferior, entre 3,5 y 4 milímetros, a la norma estándar europea de condones.

24 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Algunos alemanes flotan en su preservativo. Puede parecer una exageración, pero ésta fue la queja que presentaron numerosos jóvenes y adolescentes en el centro de planificación de la localidad de Bochum. El pene se deslizaba de su envoltorio en el momento menos oportuno. Algo no cuadraba. Y había que hacer un estudio empírico para demostrarlo. De ello se encargó el fabricante Condomi, a instancias de la organización oficial Pro Familia, que pidió, a su vez, a la Universidad de Essen que tomara las correspondientes medidas a quinientos candidatos, la mitad de ellos jóvenes de entre 18 y 19 años y el resto adultos. Y el estudio reveló que los mozos tenían motivos para quejarse: en un quince por ciento de los casos el grosor del pene era inferior en 3,5 y 4 milímetros a la medida prototipo de los preservativos. Pero los adultos no salieron mejor parados: «Los condones tradicionales no convenían a la mitad del grupo», explicó Jörg Syllwascschy, experto en materia sexual de la institución oficial Pro Familia. Los resultados también han sorprendido a los fabricantes de envoltorios de látex, que ya han demandado que se revisen a la baja las medidas estándar establecidas por el Comité Europeo de Normalización (CEN). Este organismo fija la talla en un diámetro de entre 49 y 54 milímetro. En cuanto a la longitud, la mínima del preservativo tradicional es de diecisiete centímetros y la máxima de veinte. Pero el problema del deslizamiento no radica en la longitud, sobre todo si se tiene en cuenta que la media europea oscila entre los 15,1 y los 17,5 centímetros, sino en la anchura. Ahí es donde flotan los alemanes, y puede que también el resto de europeos.