El camino musical hacia Dios

ÁNGEL VARELA A CORUÑA

SOCIEDAD

El padre Rossi lanza un disco en España del que ha vendido tres millones de copias en Brasil Dios ya tiene otro CD para su colección celestial. Pero esta vez no escuchará las sobrias voces del canto gregoriano, sino el pop del padre Marcelo Rossi. Un cura brasileño de 196 centímetros de altura, unos músculos que denotan su pasado de profesor de gimnasia y una sonrisa permanente. Sus atributos de «rock-star» se completan con cifras dignas de Michael Jackson: tres millones de discos vendidos, dos programas de radio propios y apariciones televisivas que superan en audiencia a los poderosos culebrones. El fenómeno Rossi llega ahora a España con la edición de su disco «Canciones para alabar al Señor».

25 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

«Hay que pasar por la televisión que Dios existe». No es una arroutada mística de Umberto Eco, es un mensaje del padre Marcelo Rossi. El país católico más grande del mundo también ha creado el mayor fenómeno religioso de la historia de los medios de comunicación. Los peor pensados volverán sus ojos hacia criaturas del pelaje del padre Apeles. Nada que ver. El padre Rossi no se desvía ni un salmo de la doctrina católica. Está en contra del aborto, en contra del uso del preservativo, a favor del celibato de los curas, contra la ordenación de las mujeres, respeta por encima de todo al Papa y entrega los beneficios de sus éxitos discográficos a obras de caridad. «Todo el dinero del CD lo empleo en obras sociales como un área de 300.000 metros cuadrados para acoger drogadictos», declaró al diario portugués A Capital. El disco Canciones para alabar al Señor combina el mensaje cristiano con elementos pop, que ofrece como resultado melodías pegadizas sustentadas en frases como «el Señor tiene sus hijos / muchos hijos tiene El» que combina con estribillos de intenciones bailongas como «brazo derecho / brazo izquierdo / pierna derecha / pierna izquierda / mueve la cabeza / da una vuelta». Fan de Bruce Lee A sus 32 años, Marcelo Rossi lleva cuatro llevando sotana. Antes de ordenarse, era un profesor de gimnasia cachas y fan de las películas de Bruce Lee, pero la muerte de un familiar provocó que cambiase las pesas por el altar. Su pasado atlético le empujó a dotar a sus megamisas _con medias de asistencia de 25.000 fieles_ de una parte que el denomina la «aeróbica do Senhor», y que busca la participación de los asistentes con canciones y bailes. O sea, que a Dios también se llega a través del pop.