EL CONTEXTO | El trágico accidente del 2003

La Voz

TEO

11 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Juan Carlos Ardións Calviño falleció en noviembre del 2003 cuando manipulaba una carga explosiva en el taller de la pirotecnia López. Su muerte aceleró los deseos del Ayuntamiento de Brión de trasladar la pirotecnia, que se encuentra en una zona de crecimiento urbanístico. Las negociaciones siguen hoy, pero el accidente de ayer no fue más grave gracias a las medidas de seguridad adoptadas tras el fallecimiento del joven empleado negreirés. En la actualidad, los almacenes de material de la empresa están ubicados en un almacén de Rañalonga, lo que evitó que el fuego de ayer provocase una explosión como la registrada recientemente en la pirotecnia Calo de Teo. El concello de Brión sostiene que la empresa de Os Ánxeles cumple escrupulosamente las medidas de seguridad estipuladas. Sin embargo, sigue negociando que la pirotecnia se traslade a una zona más alejada de zonas habitadas, lo que minimizará cualquier percance.