El PP pide la readmisión del personal del Refuxio de Bando que fue apartado tras alertar del sacrificio del perro Gosu

La Voz SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO CIUDAD

Sandra Alonso

Recrimina la actuación de la alcaldesa en su condición de presidenta del patronato

10 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

El grupo municipal del PP reclamó este martes la readmisión inmediata de los voluntarios del Refuxio de Bando que fueron apartados después de denunciar el sacrificio del perro Gosu y el estado en el que se encuentran esas instalaciones. El concejal Adrián Villa denunció que «dende o PP non podemos consentir esta forma autoritaria de actuar, nin a falta de transparencia que hai desde a presidencia do padroado e, por suposto, tampouco toleraremos que se tomen represalias contra o voluntariado», advirtió el edil, que destacó que se trata de «persoas que, de forma altruista, están a facer un traballo moi importante por e para os animais aloxados en Bando».

Villa achacó esa responsabilidad a la alcaldesa, Goretti Sanmartín, en su condición de presidenta del patronato del Refuxio. Así, recriminó que «está a tomar decisións autoritarias, unilitarais e sen consultar a un órgano formado por 14 membros, o que supón unha falta de respecto sen precedentes». También afeó a Sanmartín «que a máxima responsable do padroado nunca asista de forma presencial a unha reunión, o que amosa unha covardía que se escude na presidencia para tomar decisións a distancia e non dar a cara».

El concejal del PP apuntó que, en enero del 2024, se denunció por vez primera una «situación crítica» en el Refuxio, alarma que el grupo municipal popular activó de nuevo en enero pasado, «porque a situación crítica se acentuou, xa con infraccións e avisos do sindicato de traballadores». Plantea Adrián Villa que el PP decidió sumarse a la movilización social «porque nunca estivemos dacordo co sacrificio de Gosu», y achaca a esa presión que finalmente otros dos perros, Kaiser y Krenchy, no siguieran el mismo camino. Denuncia el concejal popular que la expulsión de esos voluntarios afecta a la atención a los más de 500 animales de Bando e impide «facer as tarefs de limpeza».