Así se vive en el Coliving Compostela

Olimpio Pelayo Arca Camba
O. P. Arca SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO CIUDAD

Justin Morl, Sabrina Amerell, Syed Naqvi y Juanma Núñez consideran muy positiva su estancia en este nuevo alojamiento compostelano
Justin Morl, Sabrina Amerell, Syed Naqvi y Juanma Núñez consideran muy positiva su estancia en este nuevo alojamiento compostelano PACO RODRÍGUEZ

Ocho residentes de cinco nacionalidades distintas comparten este espacio residencial y de trabajo ubicado en el antiguo restaurante Vilas de Santiago

29 ago 2023 . Actualizado a las 21:58 h.

Una alemana, un escocés, un austríaco y un español. Podría parecer el inicio de un viejo chiste, pero no: son cuatro de los ocho residentes, de cinco nacionalidades distintas, que tienen en la actualidad en Coliving Compostela su casa. Ellos nos cuentan junto a Eva Román, la gestora de esta residencia impulsada por Mestrelab y Dinahosting en el solar que en su día ocupó el restaurante Vilas en la calle Rosalía de Castro, su experiencia compartida en Santiago. Lo hacen entre risas, en un buen ambiente que corroboran con sus palabras. El inglés es la lengua franca, aunque el andaluz Juanma Núñez señala que con él allí, pronto mejorarán los demás su castellano. Es desarrollador de software y llegó hace más de un mes para teletrabajar desde Santiago en su propia empresa: «Vi el coliving en Internet, recién abierto y me vine por el clima. Me escapé del calor de Málaga, porque en verano me gusta más este tiempo, pero a ver en invierno». Es su primera vez en un coliving y señala que es una experiencia muy buena, en especial el momento de la cena. Porque es cuando se reúnen en mayor número, ya que varios de los residentes trabajan fuera buena parte del día.

La gestora del coliving, Eva Román, en la terraza de la habitación que ocupa el austríaco Justin Morl, con vistas al campus sur y al Pedroso
La gestora del coliving, Eva Román, en la terraza de la habitación que ocupa el austríaco Justin Morl, con vistas al campus sur y al Pedroso PACO RODRÍGUEZ

Es el caso de Justin Morl, un ingeniero austríaco desplazado por su empresa para trabajar en un proyecto en Valga, donde transcurre buena parte de su jornada. Llegó hace una semana, y no dudó en elegir el coliving entre las opciones que le ofreció su compañía: «Está situado en el centro, y la habitación tiene unas vistas bonitas». No en vano la suya es muy especial: dispone de una amplia terraza desde la que se ve el campus sur. Y está, además, la convivencia con los demás residentes: «Es muy agradable vivir con ellos». Todos comparten un grupo de Whatsapp, y viendo las fotos se percibe que la unión va más allá de residir y trabajar bajo el mismo techo: esta semana, estuvieron de marcha en el Momo; también conocieron la ciudad vieja con Eva Román, y planean alquilar una furgoneta para irse al Courel.

«Estar aquí supone la posibilidad de hacer amigos, es como una familia. Hoy mismo [por el viernes], después de hablar contigo, tendremos aquí una fiestecilla. Me encanta». Lo dice Syed Naqvi, un cirujano de Edimburgo (Escocia) que estará tres meses mientras realiza un curso de endoscopias digestivas en el Hospital Clínico compostelano con el doctor Julio Iglesias. Con un buen humor contagioso, bendice a quienes le cancelaron la reserva de un apartamento por Airbnb solo dos semanas antes de venir a Santiago. Tras el estrés inicial, en la misma plataforma encontró el coliving, y no se lo pensó. Destaca su ubicación, «muy cerca de todo, incluso de la ciudad vieja y para ir de compras. Y además, ni te aburres ni te sientes solo».

Anécdotas como una reciente actividad de yoga en la residencia, en la que Naqvi confiesa que no entendió ni una palabra de lo que decía la profesora, «así que hice lo que pude», podrían servir de base a la guionista de televisión Sabrina Amerell. La alemana busca experiencias inspiradoras para su trabajo, y el buen rollo de lo que está viviendo en Santiago puede resumirse en una frase: «Hace dos meses pensaba más en una serie de crimen, pero ahora estoy más por una comedia», dice entre risas.

El área de coworking cuenta con un acceso independiente desde el callejón de Derecho
El área de coworking cuenta con un acceso independiente desde el callejón de Derecho PACO RODRÍGUEZ

Ofertas para el coworking y puertas abiertas al inicio de curso

El Coliving Compostela, que cuenta con 19 habitaciones y una superficie superior a los 850 metros cuadrados, en octubre tiene ya confirmada la presencia de trece personas. El coworking dispone de 30 plazas, y su ocupación es menor ya que varios residentes trabajan fuera. Eva Román apunta una oferta de lanzamiento que, con un pago de 100 euros al mes, permite acceder al coworking todos los días y en el horario que se quiera; apunta que además de profesionales, puede ser una opción para estudiantes, con acceso ya desde el callejón de Derecho. La gestora proyecta jornadas de puertas abiertas al inicio del curso y también la organización de algún evento para difundir esta novedosa iniciativa.