Bugallo y el concejal de Infraestruturas realizaron ayer la tradicional visita de agosto a las obras en vías públicas como símbolo del inicio del nuevo curso político
27 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Un año más, el alcalde compostelano acompañado de su concejal de Infraestruturas acudieron, junto a un buen número de periodistas, fotógrafos y cámaras de televisión, a pasar revista a las obras que se están ejecutando en las vías públicas de la ciudad. Esta cita es ya una tradición inexcusable, que permite cerrar el período de descanso y que anuncia el inicio de un nuevo curso político. Ayer, la visita arrancó muy cerca del pazo de Raxoi, en la rúa Xazmíns, paralela a Xoán XXIII, que sirve de acceso al colegio López Ferreiro. El pavimento de esta calle, para los pocos que la descubrieron ayer, había casi desaparecido. No podría decirse de ella que tenía baches porque, en realidad, toda ella era un bache. Tras ser incluida con todos los honores en la primera fase del plan de mejora de vías urbanas, también conocido como el de la lucha contra el bache, la rúa Xazmíns es ya una calle digna de llamarse así. Para su arreglo fue necesario llevar varios coches al depósito municipal, después de que al localizar a sus dueños, se percataran de que algunos se trataban de peregrinos que estaban haciendo el Camino y que no llegarían a la ciudad hasta los próximos días. La turné por las obras de la ciudad siguió por Xoán XXIII, que disfruta ya de nuevo pavimento en la primera curva cerrada en sentido ascendente y en todos los carriles desde la praza da Paz hasta la curva. La pintura de la calle tendrá que esperar unos días para garantizar que queda adecuadamente adherida. El microbús empleado para la visita ascendió hacia la praza da Paz, donde estaba previsto trabajar a todo ritmo para sustituir el viejo pavimento por un nuevo asfalto. La siguiente parada fue ya en Pontepedriña. Aquí el segundo plan E dejó un regalo para las asociaciones de vecinos y para la asociación de las abuelas de Pontepedriña. Las dos entidades podrán disfrutar a partir de la próxima semana de sus remodelados locales sociales, que fueron acondicionados con nuevas salas y espacios para actividades, incluidas salas para gimnasia y para ofrecer cursos de cocina. Las rúas Restollal y Amor Ruibal son otras de las calles escogidas para pasar revista a las obras. La del Restollal, donde el pavimento había sufrido las consecuencias del paso de tráfico pesado empleado para construir las nuevas urbanizaciones, fue totalmente remodelada la noche del miércoles al jueves. El alcalde explicó que, en este caso, no fue necesario cortar el tráfico totalmente y se realizó el trabajo alternando la circulación de un lado a otro. Algo similar se tenía previsto hacer en Amor Ruibal, aprovechando que el tráfico nocturno por estas calles es casi nulo. Ya de camino al Hórreo, otra de las calles remodeladas, el alcalde aprovechó para que se pudiera comprobar el «bo ritmo» del túnel y explicar que frente a la estación del ferrocarril se dispone de un voladizo, que deberá integrarse en el diseño de la futura estación del ferrocarril. Bugallo está seguro de que, el ritmo de la obra, permitiría cumplir el compromiso de inaugurar este túnel en marzo del próximo año. El paso por la rotonda de Galuresa sirvió también para constatar que el tráfico por esta entrada a la ciudad, a eso de las 12.30 de la mañana, es prácticamente inexistente. No lo era tanto en el Hórreo hasta la praza de Galicia, donde la circulación era densa pero fluida sobre un pavimento totalmente remodelado después de que las máquinas pasaran por esta calle la noche del lunes al martes. La pintura no se pondrá en las calles reformadas hasta dentro de un par de semanas.