¡Ya está bien!

Cristóbal Ramírez

PADRÓN

Yen Santiago la vida sigue con normalidad. Y en Padrón. Y en Negreira. Y en… No pasa nada. En la calle no se menciona. Tenemos miles —sí, miles— de ciudadanos de la comarca compostelana afectados pero aquí se habla de las parvadas de Ángeles Rodríguez, secretaria de Estado por Podemos, y sus fijaciones sexuales. O de cómo ha cambiado el tiempo de repente y mira tú si ha caído agua estos días pasados. O de que el PSG de Messi se ha vuelto a dar el batacazo en la Champions. Pero de la huelga que desde hace dos meses tiene paralizado al poder judicial —o sea, al estado de derecho— no se dice ni una palabra vaya uno por el Preguntoiro o por los montes de Vedra.

Dejemos a un lado que los abogados llevan dos meses sin poder facturar. Centrémonos en los muchos cientos de juicios que se han suspendido manu militari, porque en efecto, en este país desarrollado los funcionarios pueden hacer huelga contra el Estado (que sostenemos los contribuyentes con nuestros impuestos), y no como en la atrasada Dinamarca, que lo tienen prohibido por eso mismo, porque al Estado no lo pueden parar unas reivindicaciones gremiales que además, y está publicado en este periódico y en otros, se cifran en una subida de más de un millar de euros al mes.

La pregunta es cuánto tiempo más durará esta huelga. Porque el Gobierno no tiene muchas bazas que jugar excepto abrir la cartera. La de usted y la mía, claro. Quizás sea el momento de recordar que el otrora presidente Zapatero (que era socialista, como Pedro Sánchez) militarizó a los controladores aéreos cuando le echaron un pulso para paralizar el Estado. Y algunos lo aplaudimos con ganas.

No, la comarca compostelana no se merece esto.