Depósitos móviles ilícitos, carencia de control en las ventas, camiones que en teoría transportan más mercancía que su capacidad, operaciones ilegales, anomalías en albaranes y facturas... Estas son algunas de las afirmaciones que obran en un informe pericial sobre un grupo de empresas gallegas a las que se investiga por un posible macrofraude en la comercialización de gasoil.
Entre otras cuestiones, el perito judicial reconoce que, en el documento que se refiere al ejercicio 2004, las firmas «están minimizando sus resultados económicos reales mediante la contabilización de gastos ficticios por adquisiciones de combustibles». Esto en cuanto al gasoil A, mientras que respecto al bonificado «es difícil de precisar una cantidad fraudulenta», si bien «lo relevante es que la contabilidad es sustancialmente anómala e ineficaz a efectos de la fijación del gasto real y su incidencia en el resultado económico».
Entre las anomalías detectadas, el experto se ha encontrado con que en el grupo se «computan operaciones imposibles, ilegales e incluso increíbles», al tiempo que se sospecha que podrían haber actuado fuera de Galicia.
Así, entre otras cuestiones, el perito sostiene que no es lícito el suministro a depósitos móviles, una circunstancia que considera que, «con las oportunas cautelas, parece encaminada a justificar unos acopios que serían imposibles a la vista de la capacidad de almacenamiento fija». Tras sostener que no existe control interno con respecto a determinados abastecimientos, el perito expone casos de suministros imposibles, en los que se habría abastecido por encima de la capacidad máxima de almacenamiento de las firmas, al tiempo que se han registrado casos de vehículos que habrían transportado más carga de la que están capacitados.
Estas supuestas anomalías habrían derivado, a su vez, en una presunta falsedad de todas las facturas y albaranes relacionados con los suministros, con lo que «se quebranta el principio de imagen fiel».
No acaban aquí los indicios expuestos en el informe que ya obra en poder del titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Padrón. En lo que respecta al gasoil bonificado, al experto le extraña que «son los meses próximos al invierno los que concentran la mayoría del consumo cuando, en teoría, por razones climatológicas, debieran ser los de menor trabajo».