Una pareja se libra de morir aplastada por el derrumbe de su casa en Padrón

Uxía López Rodríguez
UXÍA LÓPEZ PADRÓN

PADRÓN

ANXO ABALO

Las primeras investigaciones indican que unas excavaciones en la parcela anexa ocasionaron el desplome Padrón se salvó ayer de una desgracia cantada. Eran cerca de las siete de la tarde cuando el hundimiento de un taller de electricidad y de parte de la vivienda anexa conmocionó al pueblo. Y lo peor, convirtió en escombro, hierros y cemento toda una vida, la de Francisco Quintela y Josefa Ben, dueños de la casa, que lo único que acertaban a decir era: «Nos salvamos por minutos». Las primeras investigaciones atribuyen el suceso a una excavación para construir un edificio de viviendas colindante.

06 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Padrón se llevó ayer un buen susto al hundirse la nave que alberga Talleres Quintela, a la salida de la villa, junto con la vivienda de los propietarios de la empresa. La mujer, Josefa Ben Blanco, de 70 años, estaba planchando en el momento en que se percató de que caían unas piedras en la terraza. Al salir a comprobar lo que sucedía, los obreros de la empresa que construye un edificio anexo la avisaron de que abandonara rápidamente la casa. Su marido, Francisco Quintela Codesido, de 74 años, subía en esos momentos del taller y juntos abandonaron la vivienda precipitadamente. Y si no hay que lamentar daños personales, sí materiales y cuantiosos, ya que el taller quedó prácticamente inutilizable, al igual que la vivienda. Los muebles del comedor quedaron a la vista. En la nave del taller había cinco coches, que quedaron aplastados por el escombro. La empresa constructora tiene todos los papeles al día, incluida la licencia municipal y el seguro.