El alcalde de O Pino se niega a subir, de momento, el recibo de la basura

Natalia Rodríguez Noguerol
n. noguerol ARZÚA / LA VOZ

O PINO

Juan Martínez

«Un supermercado pasaría de pagar 186 euros a 920 euros, a unha pensión subiríalle o recibo de 123 euros a 820 euros, e, así, suma e sigue», señala Manuel Taboada, que califica de «barbaridade ter que pasarlles eses recibos aos veciños»

06 nov 2025 . Actualizado a las 05:05 h.

El alcalde de O Pino, Manuel Taboada (PP), dio un golpe encima de la mesa, ante el incremento que los ayuntamientos tienen que aplicar en el recibo de la basura, en cumplimiento de la legislación estatal que traspone la directiva europea que obliga a que el servicio no sea deficitario. «De momento, tiramos de freo de man e quedamos coa suba encima da mesa para ver o que pasa, porque non estamos incumprindo nós sós», afirma Taboada al respecto de la decisión adoptada por su equipo de gobierno de no llevar a pleno, al menos este año, la ordenanza con las nuevas tarifas.

En el importe que tendrían que abonar los vecinos en el recibo de 2026 reside la negativa del regidor popular, que califica de «desorbitadas» las tasas que el Concello de O Pino tendría que cobrar para que la recaudación cubra la totalidad del coste del servicio, que asciende a 330.000 euros anuales —150.000 se corresponden con el tratamiento de los residuos en la planta de Sogama, y 180.000 con la recogida domiciliaria—. El déficit cero —ahora mismo es de unos 155.000 euros— lo alcanzaría la administración municipal con un incremento de 52 euros a 100 euros y a 120 euros en las tarifas para, respectivamente, las viviendas unifamiliares y para las colectivas. Además, tendría que subir las tasa industrial, que es la establecida para los negocios de hostelería y para los establecimientos comerciales. Esta última es la que generaría una mayor carga fiscal, tal y como pone de relieve Manuel Taboada, echando mano de las cifras que arroja el estudio encargado por el Concello para evaluar la repercusión del ya llamado «tasazo» de la basura . «Un supermercado pasaría de pagar 186 euros a 920 euros, a unha pensión subiríalle o recibo de 123 euros a 820 euros, e, así, suma e sigue», señala el alcalde de O Pino, que califica de «barbaridade ter que pasarlles eses recibos aos veciños».

El regidor del municipio metropolitano admite que barajó la posibilidad de aplicar la suba de manera progresiva en 2- 3 años, como hicieron en Concellos como el de Melide, que aprobó un incremento del 44 por ciento en el recibo de la basura del próximo año para compensar el déficit del servicio, que, aunque se reducirá con la nueva tasa, seguirá generando deuda —de 276.340 euros, concretamente—. Al incremento gradual al que están recurriendo en muchos ayuntamientos para reducir el impacto en el bolsillo de los vecinos es al que se refiere el alcalde de O Pino cuando sostiene que su concello no será el único que incumplirá con la denominada Ley de Residuos y Suelos Contaminados. La norma obliga a cubrir con la recaudación la totalidad del coste del servicio, que seguirá siendo deficitario con las subas paulatinas aprobadas este año.

Tarifas unificadas

«Non somos insubmisos, pero alguén se terá que sentar e mirar por isto», afirma Manuel Taboada sobre una problemática ante la que, por generalizada, demanda la intervención de la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp). El alcalde de O Pino plantea que la entidad promueva un estudio encaminado a unificar tarifas por concellos, en función del número de habitantes, de la extensión, y de la frecuencia del servicio de recogida.