La primera fase de las obras de la carretera de Pedrouzos está casi lista

Emilio Forxán BRIÓN

BRIÓN

FORXÁN

La colaboración vecinal ha vuelto a ser decisiva para poder llevar a la práctica la ampliación y reforma que el Concello de Brión proyectó hace meses en la carretera que comunica la capital municipal, Pedrouzos, con la parte alta hasta el cruce de Mourentáns, donde confluye con la vía provincial, Urdilde-Negreira. El gobierno brionés está a punto de finalizar la primera fase de las obras consistente en el movimiento de tierras para ampliar a seis metros -el doble- el ancho de la calzada en los cinco kilómetros desde las inmediaciones de la iglesia de San Félix de Brión. Los trabajos presupuestados en 96.000 euros están siendo ejecutados por la empresa municipal de obras. La segunda fase consistirá en dotar el trazado de cinco kilómetros con una nueva capa asfáltica con grava y seis metros de ancho, en vez de los tres actuales. El alcalde brionés elogiaba ayer la actitud de gran parte de propietarios afectados que han cedido «voluntariamente» una franja de terreno no superior a un metro en la mayoría de los casos colaborando desinteresadamente.