José Antonio Seijas cierra su zapatería: «Todas las etapas tienen un fin, y acabo en el local donde empecé»

Margarita Mosteiro Miguel
Marga mosteiro SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

SANDRA ALONSO

El comerciante, con medio siglo de trayectoria, inició la liquidación de su tienda de República Arxentina y prevé cesar la actividad en las próximas semanas: «Con calma y sin mucho ruido»

26 feb 2026 . Actualizado a las 12:41 h.

«Todas las etapas tienen un inicio y un fin, y ahora es el momento de cerrar la etapa de las zapaterías», apunta el empresario José Antonio Seijas, que a sus 74 años tomó la decisión de jubilarse definitivamente después de 50 años de trabajo. En su decisión pesó especialmente el estado de salud de su mujer, pero también la crisis económica que afecta al comercio en general.

Aún no tiene claro cuál será el día de echar definitivamente la reja de su local de República de Arxentina, porque «estamos liquidando con calma, y despidiéndome a pie de comercio de los clientes. Se cerrará sin mucho ruido, y puede ser en un mes, dos o tres. Todo depende del ritmo de las ventas». Seijas abrió su primera zapatería en la rúa República Arxentina hace 34 años, y reconoce que «quizás el subconsciente me llevó a que sea la primera tienda la última en cerrar». A finales de enero cerró As Cancelas —«llegue a un acuerdo con el centro comercial»—. Mucho antes puso fin a la etapa de Área Central, «donde también fui un pionero cuando abrí allí». A lo largo de los 34 años al frente de las zapaterías, Seijas tuvo dos más en Ourense y en la rúa Xeneral Pardiñas, bajo el nombre de MBT.

El de la zapatería no fue el único sector por el que Seijas apostó empresarialmente. «Junto a un amigo tuve una heladería en Vilagarcía». Asegura no estar especial apenado por el cierre de etapas en su vida, porque sigue aquello de «caminante no hay camino se hace el camino al andar... esta frase la tuvimos en el local de Área Central». El empresario echando la vista atrás recuerda que su primer trabajo fue como profesor de matemáticas de instituto. «Aprobé las oposiciones. Estuve siete años de docente, y cuando empezó la Enciclopedia Gallega dejé la docencia y estuve unos diez años como director comercial».

Ahora que pone fin a su etapa como comerciante, Seijas reconoce que «algo debemos estar haciendo mal entre todos. El comercio es un pilar fundamental en la economía de todo el país, y está pasando una etapa muy mala». Asegura que hace unos años, aunque no hubiera relevo en la familia, «algún empleado se animaba. Ahora, nada. Cada vez cierra más comercio. Zapaterías desaparecieron muchas. Si algo me da pena es la pérdida de comercios. Peleé mucho por el sector, y ahora seguiré ayudando en lo que pueda», concluye.