Veredicto en Melide: patrimonio propone arreglar las juntas del muro de la iglesia y asentarlo, pero no encalar
SANTIAGO
El conselleiro de Cultura visitó este sábado las obras y calificó de «interesante e enriquecedor» el estudio técnico y el debate promovido por los vecinos, que protagonizaron varias movilizaciones contra la primera propuesta de rehabilitación
31 ene 2026 . Actualizado a las 22:05 h.El conselleiro de Cultura, José López Campos, visitó este sábado los trabajos de restauración que están en marcha en la iglesia de San Pedro, en Melide, ejecutados según su departamento en un 41 % y que terminarán en primavera. La Xunta destina 611.000 euros a esta actuación con el objetivo, según recordó, de «solucionar as diversas patoloxías que provocan o deterioro de este ben», una explicación que cobra mayor dimensión por la polémica que ha generado en el pueblo la propuesta inicial de Patrimonio, que sugirió la posibilidad de aplicar un encalado blanco al muro que da a la plaza y que sentó mal en el pueblo, que no entendió la decisión a nivel estético y práctico, de ahí que un nutrido grupo de vecinos se concentrara ante el monumento de forma recurrente en los últimos meses.
Pero ya hay una solución que aparentemente satisface a todas las partes, ya que se determinó la opción del «rexuntado cara a vista» del exterior de la iglesia, lo que implica actuar únicamente en las juntas entre las piedras para evitar que se sigan generando problemas de humedades. Además, la intervención seguirá su curso previsto para solucionar la entrada de agua por las cubiertas y las ventanas, además de corregirse los problemas de estabilidad de los muros. Entre otras actuaciones, se va a sustituir el antiguo sistema de atirantado de hierro, deteriorado por la corrosión, por uno nuevo de acero inoxidable. Y habrá cambios en el material de la cubierta para arreglar los encuentros con los elementos verticales. El objetivo es afianzar la seguridad de las fábricas y dotar de estanqueidad a los muros y a la torre mediante morteros de cal tradicional. La intervención contempla también la restauración y sustitución de los elementos de la carpintería exterior dañados o inexistentes, la rehabilitación de las bóvedas (especialmente la del presbiterio) y de los revocos del interior de la nave.
Tal y como recordó López Campos, esta fase sirvió para obtener todos los datos «precisos» que no se pudieron recoger en la fase de redacción del proyecto y permitió“valorar la situación real de las fachadas y conocer en detalle su estado de conservación, su realidad constructiva y los materiales empleados en el edificio original. Concluye el conselleiro que el trabajo de los técnicos ha permitido llegar a «conclusións» teniendo en cuenta tanto los aspectos constructivos como los valores históricos, turísticos y culturales, para llevar a cabo «a recuperación máis adecuada».
Satisfacción vecinal
El movimiento vecinal en contra del encalado de los muros ha evitado el protagonismo de personas concretas, pero si de un lugar salieron voces críticas fue desde el Museo da Terra de Melide, que muestra su satisfacción por la decisión de la Consellería de Cultura: «Dende este Museo non podemos máis que celebrar este anuncio, toda vez que a solución de recebado non se xustificaba, nin dende o eido técnico, nin dende os propios parámetros históricos, estilísticos e conceptuais derivados do propio discurso de fábrica do inmoble. Hoxe é unha xornada para a esperanza e para o sosego, toda vez que a solución prevista para os acabados exteriores non vai ser tan invasiva e irreversible como previamente se formulou. Agora só resta agardar que os rexuntados se executen do xeito máis discreto e mimético posible», trasladó la institución en un comunicado.