El Concello de Santiago repite una prueba selectiva para cinco plazas al sospechar que hubo una filtración
SANTIAGO
Uno de los aspirantes acusa a Raxoi de no investigar el caso y valora llevarlo a la Fiscalía por si esta decide actuar de oficio
07 mar 2025 . Actualizado a las 17:24 h.El Ayuntamiento repitió en octubre pasado un examen del proceso de selección para la adjudicación de cinco plazas de operarios de servicios múltiples tras advertir una posible filtración. Tres respuestas muy similares entre sí, pero también con el guion facilitado para la corrección de la prueba, levantaron la liebre y llevaron al tribunal a declarar la nulidad del examen celebrado el 17 de septiembre. Este consideró que existía «unha brecha de seguridade» y que competía realizar una nueva convocatoria para «garantir e preservar os principios de igualdade, mérito e capacidade» de los veinte aspirantes, según recoge el informe municipal del área de Xestión de Persoal.
Y así se hizo, aunque al menos uno de esos aspirantes considera que no solo no se garantizaron esos principios, sino que se incurrió en «una violación del principio de igualdad de acceso al empleo público». Así lo sostiene Jacobo Bugarín, quien cuestiona el proceder del Ayuntamiento una vez advertida esa brecha. Porque el Concello no llegó a investigarla, denunció ayer en una nota pública. Una vez detectado el problema se optó por sellar las plicas sin abrirlas, lo que, dice Bugarín, mantuvo el anonimato de quienes aportaron las respuestas similares, «favoreciendo a los posibles responsables» al permitir que «quienes pudieron tener acceso previo a las preguntas se presentaran de nuevo sin ninguna penalización».
Este aspirante, que está valorando si remite el caso a la Fiscalía por si esta decide actuar de oficio, afirma además que el segundo examen, contrariamente a la similitud apuntada por el Concello, fue «notablemente más fácil», lo que entiende que consolidaba «la ventaja de los posibles implicados en la filtración». El examen de septiembre contenía pruebas técnicas avanzadas, incluyendo planos arquitectónicos y cálculos de estructuras, mientras que el de octubre planteaba cuestiones más básicas, dice Bugarín, quien denuncia «graves irregularidades» en el proceso y demanda una investigación, la anulación de la prueba de octubre y que se considere el examen de septiembre «como el único válido».
El Concello ha respondido a esta denuncia pública indicando que fue el propio tribunal el que decidió dejar sin efecto el examen de septiembre tras observar la posibilidad de que se «producise unha fenda de seguridade»; que se convocó de nuevo a todos los aspirantes, «sen excepcións», para «garantir a igualdade de oportunidades»; que el nuevo ejercicio se hizo «tomando todas as precaucións de seguridade»; que se contestó y resolvieron los recursos de alzada y reposición formulados por este aspirante; que lo recibió la alcaldesa, como había solicitado; y que nadie recurrió el contenido de la prueba. Bugarín afirma que Raxoi ignoró inicialmente la demanda de explicaciones en su recurso de alzada y que no reaccionó hasta diciembre, cuando les advirtió que haría público el caso. Aunque no reaccionó para solucionar el problema, dice, sino para «encubrirlo más».