4.832 menos

Cristóbal Ramírez

SANTIAGO

13 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Resulta difícil saber si se trata de un escándalo o solo es para llorar. Sobre todo después de haber visitado colegios ingleses la semana anterior, donde los profesores formaban parte del grupo de seis personas (las otras dos, profesionales de la sanidad) que, cada una en su mesa, se ocupaba de hacer los test anticovid a los niños que el pasado día 7 comenzaron las clases. Y en teoría, ya sin la presencia del periodista, el pasado viernes tuvieron que hacerles otro. A nadie se le ocurre decir que no es su trabajo, ni que no gané una oposición para eso porque en Gran Bretaña no hay oposiciones, la contratación es libre, y si el contratado no funciona se enfrenta a un grave problema en el futuro.

El escándalo o la llorera viene cuando uno lee que Galicia tendrá en infantil y primaria 4.832 alumnos menos este curso que el pasado -¡esa es la gran tragedia del país!- pero Anpas, funcionarios docentes y ciudadanos particulares se echan las manos a la cabeza porque, dicen, la consellería no quiere mantener el mismo número de profesores que en el 2020-21. Y el próximo paso será que todos pasen a fijos y funcionarios hasta la jubilación.

Y a mí me parece muy bien, siempre y cuando eso no se pague de mis impuestos. Porque si nos faltan 4.832 escolares -y si la consellería miente procede pedir la destitución inmediata de su titular- lo lógico es que ahorremos en profesorado y pasemos ese dinero a la sanidad, por ejemplo, que los centros de salud son un desastre absoluto, dando citas telefónicas para dentro de diez días.