Abrirá en los próximos días después de dos meses de desvíos por Fontiñas
05 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.El sudoku del nudo de Concheiros ya tiene más próxima su resolución. La adjudicataria de las obras de mejora e integración paisajística del cruce de la avenida de Lugo y su entorno finalizará en los próximos días los trabajos que permitirán abrir al tráfico una zona clave para la comunicación en el norte del casco urbano. En la actualidad, la circulación en sentido bajada desde Rodríguez de Viguri permanece abierta combinando el tránsito por la calzada principal con un tramo de la vía de servicio. Pero el recorrido de subida sigue cerrado desde hace dos meses en la nueva rotonda habilitada frente a la sede de Cruz Roja, lo que obliga a desviarse por la rúa Londres para circunvalar la intersección con Concheiros, con el consiguiente incremento del tránsito en Fontiñas.
La reapertura al tráfico de ese nudo, que llegará con algo más de un mes de retraso sobre el plazo del 25 de julio que la Xunta pidió a la adjudicataria, posibilitará así la recuperación de un área que destacará por el protagonismo que adquiere el peatón frente al coche. Esa humanización de la zona queda subrayada por el generoso ensanchamiento de las aceras de hormigón pulido y por la incorporación de casi un centenar de árboles en un espacio en el que hasta ahora imperaba el cemento. En todo caso, y pese al rediseño que busca convertir la calle en bulevar, el tramo de Rodríguez de Viguri conservará los dos carriles de circulación en cada sentido, una distribución que parece más difusa en el trecho que va del cruce de la avenida de Lugo con la rúa Londres al nudo con Concheiros.
Y esa intersección es la parte más significativa de unas obras que comenzaron hace año y medio, justo antes del confinamiento, y que debían haber rematado en marzo pasado. La Xunta explicó que el motivo principal de esa demora, además del freno que implicó la pandemia y su impacto en el ritmo de los suministros, ha sido la reposición de las redes subterráneas de saneamiento y abastecimiento de aguas, una actuación que no estaba prevista en el proyecto inicial.
La idea de eliminar el efecto barrera que tenía ese complicado cruce regulado por semáforos entre la rúa Concheiros y Fontiñas se plasma en una especie de gran plaza central rodeada de arbolado y algo elevada sobre el resto de la calzada. Será un espacio de total prioridad para el peatón, lo que tendrá reflejo en la rebaja del límite máximo de velocidad en la zona a 20 o incluso 15 kilómetros por hora. Es la obra que abandera las reformas ejecutadas por la Xunta para adecentar y uniformizar la imagen de los distintos accesos urbanos del Camino.
El inicio de las obras en O Hórreo invita a olvidar el coche
La próxima apertura del nudo de Concheiros con la avenida de Lugo supondrá un alivio para un tráfico que se complicará de forma notable a partir de mañana con el inicio de las obras de reurbanización del primer tramo de la rúa do Hórreo, el que discurre entre la rotonda de Galuresa y la que regula la subida hacia la praza de Galicia. Esa reforma, motivada por la necesidad de integrar la calle con los nuevos equipamientos de la estación intermodal, restringirá de forma sustancial la circulación en la zona. De entrada, el tramo de la calle afectado por las obras perderá un carril en cada sentido de la circulación, ya que los trabajos alternarán las dos márgenes de la vía para permitir liberar siempre una parte para el tráfico. Además, para que el tránsito por esos viales improvisados sea lo más fluido posible, el Concello desviará el paso de los autobuses, de forma que el impacto sobre el tráfico ordinario sea menor. De ese modo, los buses con origen o destino en O Milladoiro y Bertamiráns, por ejemplo, volverán provisionalmente a tener A Rosa como parada de referencia en el centro de Santiago.
Cierre de los carriles de subida
Los trabajos se ejecutarán en dos fases. En la primera quedarán afectados los dos carriles actuales de subida, por los que ya no se podrá circular. Así, la circulación en ambos sentidos se realizará por los dos carriles que en la actualidad son los de bajada hacia la Galuresa. Otra novedad para tratar de minimizar el impacto en el tráfico es la incorporación de una rotonda provisional en San Pedro de Mezonzo, que será la que regule la circulación en esa zona. Cuando los trabajos de esa primera fase estén completados se procederá a trasladar las obras a los dos carriles actuales de bajada, de forma que la circulación por O Hórreo pasará a realizarse por los dos que ahora son de subida. Eso sí, los trabajos no tendrán incidencia directa en las calles del Ensanche adyacentes.
Las complicaciones derivadas de esta reurbanización se mantendrán, en el mejor de los casos, hasta finales de año. En principio, las obras disponen de un plazo de ejecución de cinco meses, lo que extendería su finalización casi hasta marzo, pero Bugallo sostiene que la intención del Concello es que ese calendario pueda acortarse en dos meses, propiciando así que la reforma esté lista antes del 2022.
El inicio de estas obras en O Hórreo no solo coincide con los últimos coletazos de las que están en marcha en el cruce de la avenida de Lugo, porque también se ejecutarán al mismo tiempo que las de la rúa Concheiros, a las que todavía les quedan varias semanas. Hasta que todo este panorama se despeje, lo más aconsejable es prescindir del coche para circular por el centro de Santiago, siempre que se pueda.