Luciano Fernández, presidente del Cermi : «Somos un 20 % de la población gallega y no podemos ser excluidos»

joel gómez SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

XOAN A. SOLER

La plataforma representa a los 12 colectivos de personas con discapacidad con más incidencia en Galicia

06 dic 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

«Mi idea es convertir el Cermi en una herramienta útil para que las personas con discapacidad puedan ejercer sus derechos», afirma Luciano Fernández, directivo de la asociación Sarela de daño cerebral de Santiago, y presidente de las federaciones gallega y estatal de entidades que apoyan a ese colectivo. Desde el lunes preside el Comité Gallego de Personas con Discapacidad, la «plataforma de representación, defensa y acción» de los 12 colectivos más dinámicos de la comunidad: Cogami, Fademga, Faxpg y Once, que son las fundadoras; y con ellas Down Galicia, Autismo Galicia, Feafes, Fegadace, Aspace, Fagal, Cegasal y Predif-Galicia

-El Cermi integra a colectivos de personas con discapacidad física, intelectual, psíquica, sensorial, auditiva, visual, parálisis cerebral, daño cerebral, salud mental, alzhéimer, centros especiales de empleo... ¿cómo concilian tanta diversidad para tomar decisiones?

-Somos diferentes, si, pero son más los intereses que nos unen que los que nos separan. Hay mucha transversalidad.

-¿Tienen prioridades comunes?

-La mayor prioridad común es que el ejercicio de los derechos de todas las personas con discapacidad sea efectivo. Porque las exigencias y necesidades de nuestros colectivos han cambiado.

-¿Qué derechos?

-Los colectivos representados en el Cermi somos un 20 % de la población gallega y no podemos ser excluidos. Se alcanzó el derecho al voto. Pero falta conseguir una inclusión efectiva en los ámbitos de la educación, donde queremos aprovechar la nueva ley estatal; o laboral, que se reserven las plazas que nos corresponden y que todos los colectivos puedan acceder a ellas. En definitiva, ejercer los derechos de ciudadanía como cualquier otra persona, y desde una óptica que no tenga que ver con la beneficencia ni con el paternalismo.

-¿Qué obstáculos impiden que avancen más?

-La pregunta del millón, para mí, es por qué no se entiende mejor al colectivo de las personas con discapacidad. Porque cualquier persona puede tener que enfrentar en la vida una discapacidad; en mayor o menor medida, todas las personas tenemos alguna discapacidad, aunque a lo mejor no sea comparable con las de los colectivos a los que representa el Cermi.

-¿Qué y quién no les entiende?

-Para quienes tienen discapacidad, es difícil conseguir mayor visibilidad y una situación normalizada en la sociedad. Habrá que preguntar a quienes no se sientan personas con discapacidad por qué en ocasiones rechazan al diferente, no son capaces de convivir. No tengo respuesta para eso, y me gustaría debatir el tema con ese 80 % de personas que no se ven con discapacidad.

-¿Se entienden bien con las instituciones?

-Las instituciones responden a las exigencias de la sociedad. Hasta no hace mucho tiempo su apoyo era más bien paternalista, de recursos desde el ámbito de la beneficencia. Eso por fortuna ha cambiado, ahora se asume que las personas tienen derechos y que se exija el poder ejercerlos; y todas las instituciones, unas con más énfasis que otras, trabajan en esa línea. Pero los avances son lentos, y los tiempos para las personas con discapacidad no son los mismos que para quienes no las tienen. Como dice el presidente del Cermi estatal, Luis Cayo, nunca son buenos tiempos para las personas con discapacidad.

-¿Qué se propone el Cermi, en Galicia y en el Estado?

-Que las personas con discapacidad y sus familias estén entre los colectivos prioritarios, y que desde las Administraciones trabajen más por nuestros colectivos, que necesitan apoyo o ayudas. No queremos estar al final de la lista.

-¿Cuáles serán sus primeras decisiones en esta nueva responsabilidad?

-Tengo mucho trabajo por delante. Comenzaré por saber mucho más de cada una de las discapacidades, pues estuve siempre muy volcado en el ámbito del daño cerebral y me falta profundizar más con otros colectivos. A partir de ahí, poner sobre la mesa los problemas más acuciantes.

 «Vamos a pelear por una sanidad que le mire a los ojos a las personas»

 El miércoles, dos días después de que Luciano Fernández asumiese la presidencia del Cermi autonómico, se celebró el Día de la Discapacidad «en el que este año homenajeamos a nuestro personal, que ha estado ahí, ayudando, apoyando y buscando iniciativas para que las personas con discapacidad y sus familias tuviesen las menos carencias posibles», afirma.

-¿Cómo les afecta el covid-19?

-Supuso retrocesos para los colectivos con necesidades especiales, al no poder acudir a los centros, o no poder tener una asistencia sanitaria presencial; eso ha hecho retroceder en muchas cuestiones, porque muchas personas de nuestros colectivos no pueden recibir la atención especial que necesitan y que sus familias no les pueden proporcionar. No todas las personas pueden ser atendidas por teléfono. Por eso, vamos a pelear por volver a una sanidad presencial, que le mire a los ojos a las personas.

-Tienen asociaciones locales, federaciones provinciales y gallegas, ¿qué aporta el Cermi?

-Pretende ser una herramienta que permita adelantarnos a las necesidades de los tiempos difíciles que nos tocan, sin desfallecer, porque las personas a las que representamos y sus familias no se lo pueden permitir.

-Usted es el primer presidente de una entidad no fundadora del Cermi, ¿qué supone eso?

-Me propongo un trabajo de continuidad. El mandato es por cuatro años y nos tocará celebrar el 25 aniversario; espero que consigamos cosas con todas las instituciones y con la sociedad gallega en general. El Cermi precisa crecer y estar mucho más presente, no solo con las instituciones de Política Social, también con Educación, Empleo, Sanidad, Infraestructuras, Vivienda... con todas, porque aspiramos a una inclusión efectiva, en todos los ámbitos; y nuestras necesidades son transversales.