Reconstruir


Ahora que empezamos a oír hablar y a hablar de reconstrucción, nos conviene ser firmes en la persecución de nuevos objetivos colectivos. Para afrontar el futuro como una gran oportunidad. Como la ocasión inexcusable para poner el foco de todos los esfuerzos en el cumplimiento de las metas demoradas pese a saber, hace ya demasiado tiempo, que el bienestar de mañana nos iba en ello. Objetivos sociales, en primer lugar. Solo hace falta ver cómo el virus desnudó nuestras vergüenzas asistenciales, cubiertas a base de compromiso, esfuerzo y solidaridad. Económicos, para dejar de sumar en donde menos falta hace porque el mercado va -iba, pero arrancará más pronto que tarde- viento en popa empujado por las corrientes especulativas de siempre; para aupar a los que sobreviven de mala manera en sus equipos de investigación, en sus laboratorios, en sus talleres de innovación; para abrir nuevos caminos entre la incomprensión de quienes -multitudes- nos dejamos llevar por la comodidad, la autocomplacencia de no querer observar dos palmos más allá de nosotros mismos, de la búsqueda del éxito individual inmediato. Aquí mismo, en Santiago, una sociedad que va a salir de esta sin grandes traumas colectivos y que, por eso, tendrá ante sí la ventajosa oportunidad de no dejar pasar de largo este tren. No os dejéis atenazar por las cifras de damnificados, del aumento del paro, de los trabajadores sometidos a expedientes de regulación temporal. Afrontemos las urgencias inmediatas, por supuesto, pero esto lo vamos a superar, seguro. Mucho más difícil será vencer la desidia, y no tropezar en idénticas piedras una y otra vez.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Santiago

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Reconstruir