El PSdeG se abstiene en la investidura de José Luis García en Arzúa, pero negocia pactar
SANTIAGO
José Luis García López inició ayer su tercer mandato al frente del Concello de Arzúa, donde ya no gobernará con mayoría absoluta como en los últimos cuatro años, aunque, en principio, parece que también tiene garantizado hacerlo con estabilidad. Y no porque la representante que mantuvo el PSdeG tras las municipales, Begoña Balado, lo haya respaldado ayer, como sí hicieron los cinco ediles que además del regidor tiene el grupo independiente. Balado se abstuvo de apoyar la investidura, pero, días atrás, hizo público que la militancia arzuana del PSdeG acordó en asamblea como «mellor opción» pactar un gobierno de coalición con el equipo de José Luis García. A la espera de que se cierren las negociaciones, semeja que prosperará a tenor de la buena sintonía que manifestaron tener, en los últimos cuatro años, el grupo socialista y el de gobierno. La constitución de la corporación de Arzúa también deja caras nuevas para este mandato como la de Rafael Ribadulla, que liderará junto con dos ediles más del PP la oposición, la de Emilio García, que sustituye como representante de Compromiso por Galicia al exalcalde Xaquín García al renunciar este al acta, y las de Xoán Xesús Carril y Lucía López, con los que el BNG recuperó la representación.